El trabajo de la Anir en La Habana

Foto: Radio Habana Cuba

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La industria cubana, básicamente montada sobre equipos y maquinarias procedentes de los Estados Unidos, enfrentó grandes obstáculos para continuar funcionando, incluida la falta de materias primas, de piezas de recambio, insumos e incluso la fuga de profesionales y técnicos hacia el país vecino.

Por iniciativa del comandante Ernesto Guevara de la Serna (Che), se desarrolló un movimiento obrero para paliar las limitaciones para adquirir piezas de repuesto en la nación norteña, provocadas por los gobernantes estadounidenses que conllevó a la ruptura de las relaciones diplomáticas con Cuba y el establecimiento del bloqueo comercial, financiero y económico.

Ese movimiento y su favorable impacto en la economía nacional sentaron las bases para fundar institucionalmente la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (Anir) el 8 de octubre de 1976.

En el transcurso de estos 40 años de bregar, la Anir ha demostrado que su vitalidad permanece en constante ascenso, tanto por su efecto económico, como científico y político.

Millonarios son los aportes entregados a la economía nacional, asombrosas las innovaciones realizadas por sus talentosos asociados e impactante el empuje de sus dirigentes para mitigar el efecto del bloque.

Sobre esa base, el secretariado de la Anir nacional reconoce el desempeño exitoso del Buró Provincial de La Habana, la provincia de mayor número de empresas e innovadores.

La conversación con Tania Albizo Bolo, miembro del secretariado del Buró Nacional de la Anir, sobre el quehacer de la asociación habanera permitió conocer algunos de los elementos que condujeron a esa calificación.

“Es evidente la intención por fortalecer su funcionamiento. Es insignia para el resto de Cuba, porque atiende entidades que agrupan direcciones nacionales de empresas importantes, incluso algunas están en la capital cubana; pero su Unidad Empresarial de Base (UEB) se encuentra en otros territorios.

“Tuvo un año 2016 por encima de los pronósticos y a la vez de mucho esfuerzo. Fue el año del aniversario 40 de la fundación de la Anir, escenario que se trabajó con los sindicatos, con la Central de Trabajadores de Cuca (CTC), y fomentó las relaciones con el entorno, dígase Ministerio de Finanzas y Precios, importante para garantizar la calidad de los cálculos económicos inherentes a la actividad”.

Al referirse a la asamblea de balance de la organización capitalina, Albizo Bolo confesó que se está convocando la reunión para el 10 de febrero en la UEB Azcuba, donde se mostrarán los resultados de trabajo del año anterior, así como se examinará el por qué existen entidades que no aplican la Ley 38 que regula el tratamiento y aplicación de las innovaciones tecnológicas.

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