Áreas protegidas de La Habana, verdaderos espacios de protección

Fotos: Yisel González Fuentes

Fotos: Yisel González Fuentes

Las áreas naturales, terrestres y marinas más importantes del país constituyen el Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Cuba (SNAP) que recientemente cumplieron su aniversario 88.

Fue justamente al triunfo de la Revolución, según afirmó en declaraciones a la prensa Carlos Días, director del SNAP, que se le dio mayor atención a la conservación de los recursos naturales, a partir de la creación el 10 de abril de 1960 del Cuerpo de Guardabosques, baluarte en esta actividad.

Justamente, para garantizar la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad en el país existen 211 áreas protegidas distribuidas en varias categorías de manejo. De ellas, 77 de significación nacional y 134 significación local.

Tabla realizada por la autora.

La principal herramienta de gestión del SNAP es el Plan de Sistema 2014 – 2020 que se ejecuta a través de 11 programas estratégicos, cuya implementación es dirigida, coordinada y controlada por el Centro Nacional de Áreas Protegidas, institución que propone al primer nivel de dirección del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, las normativas necesarias para la gestión.

La Habana posee ocho espacios geográficos reconocidos por el papel esencial que desempeñan en la conservación de la diversidad biológica y sus relevantes valores naturales.

Dentro de ellas, la Reserva Ecológica La Coca, destaca por ser la única en la capital cubana con significación nacional a partir de los valores naturales de flora y fauna que contiene.

Ubicada dos kilómetros al Sur del poblado de Campo Florido, en el municipio de la Habana del Este, en la parte alta del río Guanabo, La Coca es catalogada como un baluarte natural provincial, símbolo de protección y conservación de las riquezas naturales.

En entrevista al master Andy Montero Díaz, quien durante los últimos seis años se desempeñó como su administrador, se conoció que pese a ser un área muy antropizada, todavía guarda valores muy relevantes, dentro de ellos, especies en peligro crítico de extinción y endémicas locales, a partir del tipo de suelo, en su mayoría, derivados de la serpentina.

¿Qué acciones específicamente se llevan a cabo en La Coca?

“En lo fundamental se trabaja fuertemente el manejo de especies exóticas invasoras y la restauración típica del Cuabal. Se labora con plantas autóctonas de Cuba y especialmente de la zona.

“También desde hace más de cinco años existe un proyecto de restauración de ecosistemas y hábitats que inciden mucho sobre las posibles afectaciones que pueden generar eventos meteorológicos extremos, como lo fue el huracán Irma.

“A partir del uso de las especies autóctonas del lugar se logra una mayor inserción de estas plantas en el entorno natural y no así, si se emplean especies exóticas que primero tienen que adaptarse y son más vulnerables al paso de los estos fenómenos”.

¿Qué personal labora allí?

“Las personas que laboran en este sitio son mayormente finqueros forestales. Hay un pequeño grupo de especialistas, encargados de controlar, fiscalizar y supervisar el trabajo, además de los guarda-parques que velan y protegen la reserva ante incendios forestales”.

Sin dudas, la Reserva Ecológica La Coca, constituye uno de los sitios de especial interés en la ciudad. Sus valores naturales de flora y fauna, la hacen única en el territorio, sin dejar de mencionar que además de sus valores naturales convergen en el lugar elementos históricos y culturales significativos.

Tabla realizada por la autora.

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