
Abanderamiento de la delegación de La Habana a la exposición Aniversario 40 de la Anir. Foto: Lázaro Pérez Barcelona
La Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (Anir) muestra por estos días los logros alcanzados luego de 40 años de constituida en el afán de mantener la vitalidad de la industria cubana ante las dificultades impuestas por el agresivo bloqueo del Gobierno estadounidense contra la mayor de las Antillas.
El 22 de julio será inaugurada la exposición: Aniversario 40 de la Anir en el recinto ferial de Expocuba, ubicado en el municipio habanero de Arroyo Naranjo, la cual abarcará una muestra de los mejores logros alcanzados en esta etapa por los sectores, ramas y territorios del país.
Se mostrarán 627 innovaciones de los 200 autores participantes en el evento como delegados, quienes a su vez exhibirán otros 765 trabajos de asociados que no participarán físicamente como expositores, pero que estarán representados por sus compañeros de trabajo.
Según declaraciones de Alfredo Machado López, presidente del buró nacional de la Anir, el objetivo de la exposición es demostrar que el cumplimiento de lo establecido en la Ley 38 sobre la actividad innovadora, el empleo de la planificación como estrategia política, así como la utilización los planes temáticos facilitadores de la asignación de los recursos financieros.
La delegación de La Habana, integrada por 31 innovadores procedentes de igual número de colectivo laborales, exhibirá en la cita 178 innovaciones, 78 posters y 106 muestras físicas, cuyo aporte financiero global se calcula en 97 millones de pesos ahorrados a la economía nacional.
Esta delegación fue oficialmente abandera el 8 de junio, en acto político realizado en el círculo social obrero Marcelo Salado, por Tania Sotomayor Herrera, presidenta del buró provincial de la asociación en la capital cubana, quien entregó el gallardete acreditativo a Carlos Alberto Quiala Godines, presidente de la misma.
Mas el movimiento de innovadores y racionalizadores exhibe en sus 40 años de fundado otra fortaleza que no siempre se traduce en cálculos económicos, sino en realizaciones colaterales de repercusión nada despreciables.
Cuando el presidente estadounidense Barak Obama habló sobre el fracaso de la política hostil contra Cuba, cuyo máximo exponente es el bloqueo, fue reconocido intrínsecamente el papel que ha jugado la Anir en la recuperación de piezas de repuesto, la innovación tecnológica, la sustitución de importaciones y el diseño de nuevos productos para enfrentar y derrotar, en este aparte político, las mal disimuladas intenciones del imperio.

