
Planta de tratamiento de aguas residuales Luyanó IV. Foto: Revista Bohemia
La población es la mayor fuente de generación de desechos sólidos que llegan a la bahía de La Habana, de ahí que se trabaja con intensidad en la terminación de varias plantas de tratamiento de aguas residuales en la urbe.
Según explicó en reciente entrevista al diario Granma, Mercedes Gzegozewski González, directora de Gestión Ambiental del Grupo de Trabajo Estatal-Bahía de La Habana, los residuales domésticos están conectados a los ríos y al sistema de alcantarillado capitalino.
La experta destacó, además, que existe un nivel bastante elevado de pobladores que se han anexado de manera ilegal a los drenajes pluviales.
Esta es la razón por la cual está en marcha el proyecto para la construcción de cuatro plantas de tratamiento de aguas residuales que beneficiarán a aquellas del drenaje pluvial Agua Dulce, los residuales de seis industrias y la capa superficial del río Luyanó.
Hasta el momento, solo las plantas Luyanó IV y Mantilla están en los inicios de su funcionamiento.
Se espera concluir a inicios de este 2019 las obras de Monterrey, La Prosperidad y San Matías, en el municipio San Miguel del Padrón.
A pesar de este empeño de las autoridades por tratar los residuos de las aguas que van hacia la bahía habanera, es necesario seguir insistiendo en la disciplina de la población, principal actor responsable del vertimiento de desechos en las riveras de los ríos y en otras áreas no apropiadas para ello.

Un puente y el río Luyanó son la frontera entre Jovellar, en San Miguel del Padrón, y Lawton, en Diez de Octubre. Foto: Ricardo López Hevia/Granma
