Cuba avanza en la ejecución de más de mil plantas de biogás anualmente, como parte de una estrategia de desarrollo científico llevada a proyectos, sobre la base de nuevas capacidades educativas y de alto potencial profesional en el sector cooperativo porcino.
“Los especialistas cubanos están preparados para dar respuesta a los requerimientos del mundo actual y del uso de energías renovables, por lo que hoy el sector estatal y cooperativo disminuye la dependencia de los combustibles fósiles, activándose la Energía de Desechos”, dijo en La Habana el ingeniero Roberto Sosa Cáceres, del Centro de Investigación Porcina.
Explicó que actualmente, el empleo de los biodigestores familiares genera electricidad de bajo costo, es más fácil su instalación y mantenimiento, pues utilizan sólo materiales locales para la construcción de tecnologías, desarrolladas a partir de mangas de polietileno tubular.
Asimismo, dijo, el gasto energético es mínimo y también el consumo en un 50 por ciento, suficiente para alumbrar, cocinar alimentos y refrigerarlos, fundamentalmente en zonas rurales.
Sobre el tema y sus múltiples aristas de desarrollo actual, así como el tratamiento de los residuales porcinos para disminuir el riesgo de contaminación ambiental se estará tratando en la Primera Feria Nacional Porcina que, del 19 al 23 de noviembre actual se desarrolla en el recinto ferial de Rancho Boyeros, en el sur de La Habana.
Es preciso recordar que el biogás es un gas combustible, generado en medios naturales o en dispositivos específicos y se considera una “tecnología apropiada”, porque el estiércol acumulado cerca de las viviendas supone un foco de infección, que desaparece al utilizar el biodigestor o generador de biogás, en la producción de fertilizante o de manejo de residuos orgánicos, de acuerdo a criterios medioambientales.


