Preservar las playas y costas cubanas

Playa Guanabo. (Foto: www.1001consejos.com)

Playa Guanabo. (Foto: www.1001consejos.com)

En Cuba se recaba por mayor disciplina y responsabilidad ciudadana para preservar la riqueza natural de la mayor isla del Caribe, cuando el deterioro natural paulatino de su área costera, arenas y playas, determina numerosas acciones de las autoridades gubernamentales y científicas.

El mayor desafío para el futuro inmediato es el apego a la ley y el respeto a las personas dijo el General de División Samuel Rodiles Planas, presidente del Instituto de Planificación Física (IPF), a propósito de actuar con justeza y crear conciencia para el fortalecimiento de la disciplina urbanística y territorial.

Se trata de un trabajo conjunto de Ministerios como el de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) y de las organizaciones políticas y de masas en el enfrentamiento a los daños ocasionados, de manera intencional o no, a los recursos naturales por más de dos décadas y que hoy requiere del análisis integral regulado para evitar la proliferación de nuevas construcciones en áreas controladas.

Por ejemplo, la Península de Varadero y su mundialmente conocido balneario es el segundo polo turístico de mayor importancia en la Isla Grande, actualmente sometido a demoliciones seleccionadas entre los que destacan los hoteles Internacional, Herradura y Villa Caribe, a propósito de las medidas adoptadas por el IPF, adscrito al Ministerio de Economía y Planificación, encargado de velar por la política del Estado.

También el deterioro de dunas, manglares y las zonas costeras del este de La Habana es marcado en Cojímar y Alamar, así como en la playa Guanabo, donde existen regulaciones especiales relacionadas con el actual reordenamiento territorial y urbanístico, las construcciones y vertimiento de desechos sólidos, con requerimiento de mayor disciplina popular y de las autoridades competentes.

Precisamente se trata de preservar el suelo necesario para el uso social y utilizar los recursos naturales, de acuerdo a lo legislado para la protección del medio ambiente y muy relacionado con la importancia de preservar el equilibrio arquitectónico y urbanístico, desde el punto de vista funcional, adecuado a las condiciones imperantes de cada lugar.

En ese sentido, el gobierno cubano, a través de PF y el Ministerio de Turismo, ha trazado una política de estrategia integral dirigida a impulsar la actividad turística, sin descuidar el fondo habitacional y donde el ordenamiento territorial tiene una importante cuota de responsabilidad como regulador de los análisis y medidas aplicadas en el proceso por la sostenibilidad económica y social.

Sin obviar el interés de la mayor parte de la población, Cuba se prepara para enfrentar los retos de un país insular privilegiado con un clima y naturaleza apreciados mundialmente, ciudades coloniales y modernas, así como más de 500 playas naturales de extraordinaria belleza, vital para el desarrollo turístico.

Todo lo anterior es ventajoso para los que la habitan y aun para aquellos que desean disfrutar de una breve estancia en el Caribe.

Pero fundamental para todos sigue siendo el cuidado y cumplimiento de las políticas y estrategias legisladas, para procurar maximizar los impactos positivos y a través de modelos alternativos, minimizar aquello que pueda ser perjudicial.

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