Agustín encontró su vocación entre los alambres

Agustín junto a una de sus obras. Foto cortesía del autor

Agustín junto a una de sus obras. Foto cortesía del autor

Agustín Pérez Suárez encontró su vocación torciendo y amarrando alambres. No se trata de algún electricista ni trabaja en otra labor por el estilo. En realidad es un artista.

Nacido en el año 1982 en la localidad habanera de Guanabacoa, este creador enfoca su obra más reciente en iconos de la religión afrocubana conocida como “Palo Monte”, con obras en que se entremezclan las figuras antropomorfas, muy estilizadas, con otros objetos, como clavos y herraduras, con el propósito de recrear y transmitir al espectador el sufrimiento humano.

Aunque sus estudios más cercanos a las artes plásticas fueron los de restaurador en la especialidad de mampostería, este joven enrumba su trabajo hacia la escultura, el dibujo, la talla en madera, la cerámica y la modelación en cera.

Su quehacer lo ha llevado a participar en más de 20 muestras, de ellas 15 como único expositor, y también le ha granjeado varios lauros, como un premio en el festival de las raíces africanas Wemilere, el premio Concha Ferrant que otorga la galería de arte de igual nombre y otro entregado por la casa museo Oswaldo Guayasamín, del centro histórico de La Habana.

Algunas de sus obras se encuentran en colecciones privadas en Cuba y el extranjero y una de ellas se exhibe de manera permanente en el Instituto Cubano de Antropología.

Refiere Pérez Suárez que esa modalidad de las artes plásticas, que en la mayor de las Antillas se ha dado en llamar alambrería artística y que muchos consideran relativamente nueva, es en realidad un desprendimiento de un oficio mucho más antiguo, la orfebrería.

Las diferencias radican en que esta última se encarga del trabajo con metales nobles y está considerada como artesanía, mientras que la primera asimila alambres de cualquier metal y las obras son irrepetibles, lo que la convierte en un arte.

Sin embargo, en Cuba la alambrería artística fue clasificada durante algún tiempo como artesanía, y aún algunas personas la consideran así, un error que es necesario zanjar.

Obras. Foto cortesía del autor

Obras. Foto cortesía del autor

Detalle de la obra anterior. Foto cortesía del autor

Detalle de la obra anterior. Foto cortesía del autor

Representaciones relacionadas con la regla de alo monte. Foto cortesía del autor

Representaciones relacionadas con la Regla de Palo Monte. Foto cortesía del autor

A la derecha una "prenda" de la regla de palo monte. Foto cortesía del autor

A la derecha la representación de una “prenda” de la Regla de Palo Monte. Foto cortesía del autor

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