Carlos Puebla, íntimo

El trovador Carlos Puebla junto a su familia.

El trovador Carlos Puebla junto a su familia.

Las cualidades de poeta y  músico que el trovador Carlos Puebla reveló en sus creaciones, y  sobre todo, la de luchador antiimperialista, sustento principal de la obra musical que legó a su pueblo, hacían de él, según valorara Nicolás Guillén, un artista único; pero la sensibilidad del “cantor del pueblo” como ser humano, padre, esposo y hombre de profundos valores, encuentran aún viva expresión en alguien que estuvo a su lado por más de cuarenta años : Rosalba Juárez Batista, su viuda, quien nos aseguró, con toda la lucidez que aún le acompaña a sus más de 95 años “que la vida le premió” cuando le unió para siempre a Carlos Puebla, ese trovador tan nuestro cuya voz, escuchada lo mismo en boleros que guarachas, guajiras o canciones, entraba por los oídos y llegaba como raudal de sentimiento al corazón, entregándonos con   cada uno de ellos, la crónica de la Cuba, pre y pos Revolución, con énfasis en esta última etapa, hasta 1989 en que Puebla le dijo adiós para siempre a sus poblanos, dejándole a la cultura nacional una rica herencia.

Con Rosalba Juárez, conocimos más de cerca al autor de “Hasta siempre Comandante” dedicada al Che y “En eso llegó Fidel” conocidas en casi todo el mundo.

¿Cómo describiría usted a Puebla como hombre de la cultura?

Puebla fue un hombre sobre todo muy cubano, que adoraba a su patria, y tuvo el don de hacer canciones, al principio románticas y más adelante antes del triunfo revolucionario compuso números musicales contra la dictadura de Fulgencio Batista, que se consideraban entonces “subversivas.”

¿Alguna anécdota de esa época?

Si, una vez le invitaron a un programa de televisión para que cantara, estaba Batista en el poder, y al finalizar la última canción que hizo esta decía “aquí falta según veo/ en nuevo gesto mambí/ la palabra de Martí y el machete de Maceo” dicen que aquello fue tremendo y todo el mundo esperaba que al salir estuviera allí la jaula de la policía para llevárselos, pero finalmente no pasó nada.

Otra vez supe que un pelotero puertorriqueño, que iba todos los días a almorzar a La Bodeguita del Medio, cuando en el capitalismo se hacían aquellos juegos aquí que se llamaban Del Caribe, el hombre siempre tenía una misma cantaleta y le decía a Puebla “por culpa de los cubanos todavía nosotros no somos libres; y Puebla un poco molesto un día le contestó: tu pueblo heroico y el mío tendrían una misma historia/ si aquella tarde la gloria no hubiera estado en Dos Ríos/soy sincero y te confieso mi querido borinquen/ si Martí no hubiera muerto/ tu tendrías libertad y yo también.

¿Qué pasó al triunfo de la Revolución con el quehacer artístico de Puebla?

El primero de enero de 1959 por la madrugada, y luego la estrenó en la Bodeguita, la canción “Como cae un general; después vinieron otras como: Yanqui go home, En eso llegó Fidel, La reforma agraria ¡Ay cubano!

Rosalba Juárez, esposa de Carlos Puebla

Rosalba Juárez, esposa de Carlos Puebla

¿Le dedicó Puebla a usted muchas canciones? ¿Recuerda la primera?

Sí, y la primera canción que me dedicó se tituló Camagüey, porque el me escuchaba mucho hablar de esa provincia y pensaba que yo era de allá. Hay otra que me dedicó y decía “blanca, blanca como tu alma…….”.

¿Y cómo era Carlos Puebla, sencillamente como ser humano, o en su papel de padre y esposo?

Bueno puedo decirte que era una persona excepcional por su carácter, era muy jocoso, él tenía sus concepciones de la vida yo las mías, pero nos respetábamos mucho, por eso pudimos estar juntos tanto tiempo. Era casero, el tiempo libre lo dedicaba a su familia.

Cuando venía de giras internacionales le preguntaban, qué país le gustaba más y decía: Cuba y que el lugar donde mejor se sentía, era su casa. Él decía que no era un artista sino un trabajador de la cultura. “Yo lo admiraba”

Así cerró la viuda de Carlos Puebla nuestro diálogo, y acotó que si llega un viajero a Guanabacoa, La Habana, y quiere conocer donde vivió el cantautor, tiene allí en el Reparto Chibás, una referencia: en la fachada de su casa, sobre la reja de la ventana, unas notas musicales llaman la atención; es el estribillo de la composición titulada “Y en eso llegó Fidel” que el pueblo ha bautizado como dice su letra ”llegó el Comandante y mandó a parar”, frase con la que el cantor expresa como Fidel hizo cambiar para los cubanos a partir de 1959, la historia oprobiosa en que vivía sumida su patria, y ante la cual Carlos Puebla fue un artista comprometido y militante.

One thought on “Carlos Puebla, íntimo

  1. ledian barcelo

    soy laudista y creo que la musica tradicional cubana no deberia perderse, seria como perdernos nosotros mismos

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