
A la izquierda un escarabajo de cornalina (no precisamente el que será donado). A la derecha, amuletos con forma de escarabajo.
El egiptólogo alemán Christian Loeben anunció que donará a Cuba un escarabajo tallado en cornalina que pasará a formar parte de los fondos del Museo Nacional de Bellas Artes.
La entrega se hará formal en un acto solemne que tendrá lugar el martes 26 de septiembre, a las 11:00 a.m. (11:00 hora de Cuba) en la mencionada institución y será el primer elemento de su tipo que se atesore en el museo.
La valiosa pieza fue fechada entre los años 664 y 332 antes de nuestra era por lo que pertenece al período de la Baja Época, que se enmarca aproximadamente entre las dinastías 26 y 30.
El propio día, pero a las 2:00 p.m. (14:00), el investigador impartirá la conferencia titulada Los misterios egipcios y la francmasonería, en la Sociedad Árabe de Cuba, donde tienen su sede los egiptólogos cubanos.
El escarabajo era considerado sagrado en el Egipto faraónico, en especial el llamado escarabajo pelotero (Scarabaeus sacer) que amasa grandes bolas de estiércol y las traslada empujándolas con las patas traseras, mientras avanza en reversa, hasta el lugar donde las entierra para que la hembra deposite sus huevos.
Esta acción se asociaba con el recorrido del Sol a través de la bóveda celeste y representaba la reencarnación en el incesante ciclo de la vida.
El insecto representaba al dios Jepri (Khepri), el cual era personificado con cuerpo humano y cabeza de escarabajo. Los egipcios creían que Jepri renovaba el Sol cada día tras su desaparición en el horizonte, llevándolo a través del inframundo. El Sol era Ra, principal deidad en el panteón egipcio.
Los amuletos con forma de escarabajo eran muy apreciados pues se consideraba que protegían de todas las enfermedades y garantizaban una larga vida.
Por su parte, la cornalina es una piedra semipreciosa, una variedad de calcedonia de color rojo o rojo anaranjado, también conocida como piedra de Sadoine, de la Meca o de Santiago, que suele usarse en joyería.
Las más rojas deben su coloración a la presencia de óxido de hierro, mientras que las más claras suelen contener hidróxido de ese mismo elemento.
Este óxido de silicio era considerado en el antiguo Egipto como símbolo de vida y por tanto empleado con frecuencia en ceremonias religiosas.
Atendiendo a la importancia atribuida a los escarabajos y a la cornalina, resulta fácil comprender el valor que tendría un escarabajo tallado en ese mineral.

