Gran Teatro de La Habana: antiguo y emblemático

Exterior del Gran Teatro Alicia Alonso. Foto: Gilberto González García

Exterior del Gran Teatro Alicia Alonso. Foto: Gilberto González García

La celebración, en los primeros días de este noviembre, de la edición número 25 del Festival Internacional de Ballet de La Habana es un buen pretexto para el dialogo con nuestros lectores acerca del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, uno de los más antiguos y emblemáticos de Cuba.

Este es un complejo cultural compuesto por varias salas de teatro y, desde su reciente reinauguración el primero de enero de 2015 después de un minucioso remozamiento, abarca también el local de lo que era el cabaret Nacional, ubicado en su sótano y que ahora lleva el nombre de El Tablao.

Se encuentra ubicado en la manzana que forman las calles San Rafael y San José, por ambos lados, Consulado por el fondo y por el frente el Paseo de Martí, conocido también como Prado, en el actual municipio de La Habana Vieja.

En sus inicios fue nombrado teatro Tacón en honor al capitán general Miguel de Tacón y Rosique, gobernador de Cuba entre los años 1834 y 1838.

Fue obra del arquitecto Antonio Mayo, quien lo concibió con un estilo ecléctico predominante. Contaba con 90 palcos, más de 20 filas y capacidad para recibir a unos dos mil espectadores.

Se convirtió en el escenario por excelencia de la aristocracia criolla del siglo XIX y uno de los más lujosos de todo el continente americano, además de ubicarse en el tercer lugar mundial, después de la Scala de Milán y el de la Ópera de Viena, atendiendo a sus condiciones técnicas.

María de las Mercedes Beltrán Santa Cruz y Montalvo, más conocida como la condesa de Merlín, una de las primeras escritoras de Cuba, describió al coliseo con palabras elogiosas, calificándolo de rico y elegante a la vez, y resalta las decoraciones del telón de boca, el patio y los palcos, poblados de magníficos sillones. “Solo los primeros teatros de las grandes capitales de Europa pueden igualar al de La Habana en la belleza de las decoraciones, en el lujo del alumbrado, y en la elegancia de los espectadores”, reseñó esta escritora en su libro Viaje a La Habana.

Otro elemento de interés en la decoración interior lo constituyó la Araña del Tacón, una enorme y bella lámpara de fino vidrio que colgaba sobre la platea, importada desde la ciudad de París, y que –según crónicas de la época– en una noche de 1863 sufrió la ira del público por la mala calidad de una obra.

La inauguración oficial del recinto tuvo lugar el 15 de abril de 1838 con la puesta en escena de la obra Don Juan de Austria, protagonizada por el famoso actor cubano Francisco Covarrubias, creador del teatro vernáculo nacional e iniciador del costumbrismo en la literatura cubana.

El lugar fue adquirido, junto con los terrenos aledaños, por el Centro Gallego para edificar su Palacio Social en 1906. Construido en estilo neobarroco, tomó como modelo las construcciones del barroco europeo, por lo que abundan las tallas y esculturas en piedra.

En su fachada principal tiene cuatro grupos escultóricos en mármol blanco, obras de Giuseppe Moretti, que representan alegorías de la Beneficencia, la Educación, la Música y el Teatro.

El actual inmueble, inaugurado en 1915, obra del arquitecto belga Paul Beleu, reconstruido dentro del bello edificio, fue durante muchos años el más grande y lujoso del país y por su escenario desfilaron grandes figuras de la ópera, el ballet, la revista musical y la zarzuela.

Desde 1960 ha sido principal escenario del Festival Internacional de Ballet de La Habana, el festival La Huella de España y otros eventos de similar importancia.

Desde 1965 es la sede permanente del Ballet Nacional de Cuba y también desarrollan allí sus actividades el Teatro Lírico Nacional y el Ballet Español de Cuba.

A partir de 1985, por iniciativa de Alicia Alonso, el edificio completo pasó a denominarse Gran Teatro de La Habana, reservándose el nombre de García Lorca para su sala principal, y en septiembre de 2015, después de su más reciente remozamiento, el Consejo de Estado de la República de Cuba acordó, con carácter excepcional y en reconocimiento a los aportes de Alicia a la cultura cubana y universal, su amor a la patria y fidelidad a la Revolución, sumar su nombre al de la institución.

(Con información de EcuRed)

Sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana. Foto: Gilberto González García

Sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana. Foto: Gilberto González García

Vista panorámica del vestíbulo del Gran Teatro de La Habana. Fotot: Gilberto Gonzáles García

Vista panorámica del vestíbulo del Gran Teatro de La Habana. Fotot: Gilberto Gonzáles García

Detalle del interior del Gran Teatro de La Habana. Foto: Gilberto González García

Detalle del interior del Gran Teatro de La Habana. Foto: Gilberto González García

Escenario de El Tablao, cabaret ubicado en el sótano del Gran Teatro de La Habana. Foto: Gilberto González García

Escenario de El Tablao, cabaret ubicado en el sótano del Gran Teatro de La Habana. Foto: Gilberto González García

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *