Jesús Orta Ruiz: poeta y revolucionario

Jesús Orta Ruiz, El Indio Naborí, perdió la vista, pero no el ánimo de componer poesía. Foto: Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac)

Jesús Orta Ruiz, El Indio Naborí, perdió la vista, pero no el ánimo de componer poesía. Foto: Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac)

Conocido también como el Indio Naborí, el poeta Jesús Orta Ruiz se destaca como una de las figuras más sobresalientes de la cultura cubana.

Premio Nacional de Literatura, recibió otros numerosos reconocimientos y sobresalió particularmente su trabajo en la décima.

Nació el 30 de septiembre de 1922 en Los Zapotes, San Miguel del Padrón, en La Habana, en el seno de una familia campesina conservadora de las tradiciones y el folclor de origen español en los campos de Cuba. De ahí que el punto de partida de su vocación poética, manifiesta precozmente, no podía ser otro que la décima, folclorizada en el canto de nuestros labradores. Eran sus padres Eduardo y María. En su larga carrera de poeta se destacó como improvisador, según estudiosos de su vida y obra.

La crítica literaria no demoró en reconocerle el mérito de lograr la fusión de lo popular y lo culto, situándolo en el neopopulismo de la Generación del 27. El poeta de tan humilde origen no tardó en ensanchar el horizonte de su poesía con el ejercicio de las más variadas formas clásicas e incluso el verso libre, porque, como ha dicho José Martí, cada emoción trae su métrica. Por estos medios su poética se nos da en tres vertientes: campesina, social y autobiográfica, la cual ha sido objeto de autorizados reconocimientos.

Su prosa también fue reconocida “abarca diversos temas como prólogos, ensayos, estudios de tradiciones, folclor, literatura y una extensa obra periodística. Figura en la mayoría de las antologías cubanas del siglo XX. Sus poemas fueron traducidos al inglés, francés, italiano, ruso, checo, chino y yugoslavo. Cuenta con una extensa obra en la que figuran 10 títulos en prosa y 14 poemarios.

En 1939 ingresó al Partido Unión Revolucionaria, en cuyas filas no demoró en conocer a personalidades tan notables como Juan Marinello, Mirta Aguirre, Nicolás Guillén, Manuel Navarro Luna, Raúl Ferrer y otros que influyeron en su formación política y literaria.

Comenzó sus labores como trovador y escritor radial en la emisora Progreso Cubano (hoy Radio Progreso). En 1940 puso su canto y la popularidad que ha dado la radio al servicio de la organización de la Asociación Nacional Campesina, junto a los líderes agrarios Romárico Cordero y Antero Regalado.

Obtuvo el primer premio en el concurso Tierra sin hombres y hombres sin tierra, cuyos jurados fueron Emeterio Santovenia, Pedro L. Dorticós y Jesús Masdeu.

En 1927 leyó las primeras letras y en 1929 inició sus estudios primarios en la Escuela Pública número 76 en la barriada de Juanelo, en San Miguel del Padrón. A los nueve años de edad improvisó sus primeras décimas siguiendo una tradición familiar.

Terminó la enseñanza primaria y tuvo que interrumpir los estudios para trabajar en distintos oficios: pastor de ovejas, aprendiz de zapatero y dependiente de comercio. En 1935 no cejó en sus deseos de estudiar, a los cuales favoreció en su tiempo libre el culto joven Rodolfo Díaz Moya, desarrollándole el hábito de lectura.

Contrajo matrimonio en 1949 con Eloína Pérez Collazo y un año después nació su primogénito Noel.

En 1951 El País Gráfico publicó una selección de sus estampas campesinas bajo el título de Guardarraya de sueño con un halagüeño comentario al remozamiento de la estrofa criolla. Matriculó en la Facultad de Administración y Derecho Público, carrera que no concluyó para dedicarse al estudio y ejercicio del periodismo.

Integró el cuerpo de redacción de un periódico clandestino donde coincidió con Abel Santamaría, Jesús Montané, Raúl Gómez García y otros miembros de la Generación del Centenario. Conoció personalmente a Fidel Castro y en 1954 recibió el premio único República de Haití con el veredicto de los jurados Raimundo Lazo, Rafael Martina y Arturo Doreste.

Integró la sociedad Nuestro Tiempo, donde ofreció recitales y charlas. Inició actividades culturales para recaudar fondos para la insurrección armada, en coordinación con el Movimiento 26 de Julio y el Partido Socialista Popular. Por demandar la amnistía de Fidel y sus compañeros sufrió detención cuartelaría en Quivicán y fue liberado por el clamor del pueblo. Nació su hijo Jesús y en 1956 continuó organizando y animando actividades revolucionarias.

Escribió en 1959 su primer canto a la victoria de la Revolución Cubana: Marcha triunfal del Ejército Rebelde. Conoció a Ernesto Guevara. Asesor literario y director del Grupo Campesino, recorrió con el ballet folclórico de Alberto Alonso varias ciudades de Europa: Moscú, Leningrado, Helsinski, París y Madrid. Recibió el premio Victor Muñoz, conferido por el Ayuntamiento de La Habana.

Editó Cartilla y Farol (Poemas de la campaña de alfabetización. Escribió programas especiales para la televisión. Ante la amenaza nuclear en la Crisis de Octubre, se incorporó a la unidad 1700 a las órdenes del comandante Vitalio Acuña en la loma de Mina. Concibió, redactó y presentó a la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños el proyecto de crear la Jornada Cucalambeana, encaminada a exaltar la figura del poeta Juan Cristóbal Nápoles y Fajardo, El Cucalambé, así como a reanimar y preservar la cultura campesina.

Se incorporó a la zafra en 1970 como periodista y machetero voluntario en Banes. Escribió y recitó en el acto de bienvenida a los siete pescadores que habían sido secuestrados por autoridades yanquis.

En acto público y solemne en el Aula Magna de la casa habanera de altos estudios, le fue conferida la placa conmemorativa 260 Aniversario de la Universidad de La Habana. En 1997 arriba a sus 75 años recibiendo numerosos reconocimientos, entre los que figura la publicación de una compilación selectiva de su poesía íntima. La Unión de Periodistas de Cuba reconoce su trayectoria de periodista durante 40 años con valiosas publicaciones en los principales órganos de información y especialidades artísticas y literarias.

Falleció, tras dejar un ingente número de obras, el 29 de diciembre de 2005 a la edad de 83 años. La extensa obra de Jesús Orta Ruiz, reconocida nacional e internacionalmente, abarca diferentes géneros literarios como la poesía, incluyendo la poesía improvisada, y el ensayo.

En el acta de entrega del Premio Nacional de Literatura 1995 el jurado integrado por los escritores Gustavo Eguren, Waldo Leyva, Virgilio López Lemus, Rafael Acosta y Ángel Augier como presidente, se hizo constar lo siguiente: “En el coro de la mejor poesía cubana contemporánea, la voz de Naborí se destaca de manera excepcional, por sus singulares características. Su obra tiene raíces en la hermosa tradición artística popular de la música guajira, que utiliza como canción folclórica la forma estrófica de la décima. La crítica reconoce como hazaña artística literaria de Naborí, el haber elevado ese género popular a la más alta categoría estética, al aportarle a la décima un lenguaje culto y expresivo, con las ganancias tropológicas y otras conquistas de la poesía moderna”.

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