La cultura de las islas Canarias es rica y tiene una marcada influencia en la de Cuba. Baste decir que nuestro criollísimo punto cubano fue creado por los canarios asentados en la Isla a partir de la música de Andalucía.
Aunque ese grupo de islas están geográficamente más cerca de África que de Europa, tiene el estatus de región autónoma de España y de allí deriva su acervo, aunque aquellos a quienes los cubanos llamamos isleños tienen su idiosincrasia propia, algo diferente a la de los habitantes de la península ibérica.
No solo en la música se nota la influencia canaria en Cuba, también en otros usos y costumbres, a los que no escapa la culinaria, el lenguaje, la agricultura y la arquitectura, según comentó a la prensa Guillermo Corral, consejero cultural de la embajada de España en La Habana.
Por eso no es extraño que el festival La Huella de España de este año esté dedicado por segunda ocasión al archipiélago canario.
El suceso cultural, en su edición 27, se celebrará desde del 2 al 9 de abril, teniendo como sedes el multicine Infanta, el teatro Mella, el Museo Nacional de Bellas Artes y la Asociación Canaria, y cumpliendo con el propósito para el que fue concebido, mantener vivas las costumbres y tradiciones heredades de la nación ibérica.
Como en ocasiones anteriores, en el evento tendrá una marcada presencia la danza con la participación de reconocidas formaciones como el Ballet Nacional de Cuba, la compañía Irene Rodríguez, el Ballet de la Televisión Cubana y grupos pertenecientes a las sociedades hispanas en la Isla.
Un reporte de la Agencia Cubana de Noticias amplía que también formarán parte del festival, una exposición de carteles alegóricos a ediciones anteriores, coloquios sobre la obra de Dulce María Loynaz y la música, en que la intervendrán renombrados intérpretes como Pancho Amat y su Cabildo del Son, el grupo Habana Clásicos, Ivette Cepeda, María Victoria Rodríguez, Niurka Reyes, la soprano Johanna Simón, el pianista Othoniel Rodríguez y el repentista Luis Paz Esquivel, entre otros.

