
Santiaguito, el Poeta de la Trova
Ya sentía yo que la noche de sueños agitados y la pesadez que me ganaba en esta mañana eran síntomas de que una mala noticia estaba por llegar, murió Santiaguito, el Poeta de la Trova.
La noticia llegó de manera rala, inesperada y sin respeto a los sentimientos que se desbordan, 51 años tenía ese eterno joven a su partida. Aún lo recuerdo rasgando su guitarra de revés en el patio del Pre Universitario Saúl Delgado, con el pelo enrarecido y esa manera única que tenia de cantar sus poemas.
El autor de Para Bárbara, Vida, Descerebrando el corazón y Marionetas de Cupido entre otros muchos títulos, partió a un viaje infinito este 12 de febrero dejándonos su música inolvidable.
Me decía una amiga chilena cuando supo la noticia que imaginaba cuan triste sería para los cubanos porque la trova es para nosotros Propiedad Privada, pero no dejó de recordarme que para Chile fue la música de Santiago, Vicente, Silvio, Pablo y otros compañía en tiempos de dictadura, de romántica dictadura, tiempos en que no sabían si estarían vivos, tiempos en que esa poesía llenaba sus noches.
Acá les dejo una de sus canciones emblemáticas, un canto a la Vida: Vida
Vida, traes entre las manos vivas
la esperanza y un motivo
para que tu sed resulte
para todos un camino.
Vida, la guerra tendrá un sentido
de renacimiento y sueños,
sueños que harán del hombre
un humano, un buen destino.
Vida, te buscamos desde siempre
y, ahora, somos toda una razón armada
desde el alma hasta tu vientre.
Vida, porque es el verdadero trecho
para que tu pecho rompa este cielo gris.
Vida, a la muerte le queda un tiro
y un corazón te defiende
y hace de tus alas grandes
una historia para siempre por el amor.
Vida, vendrás quemando el eco
que quiera tener lo viejo,
quien no tuvo nunca manos
ni palabras por tu triunfo.
Vida, los verdaderos hombres
sólo son gigantes brazos
que le nacen a la tierra
y se van a la montaña.
Vida, la montaña está en la sangre,
en tantas calles,
la montaña está pariendo el porvenir
de este planeta.
Vida, de este planeta indio y negro y blanco,
poderoso y pobres,
todos al final.
Vida, a la muerte le queda un tiro
y un corazón te defiende
y hace de tus alas grandes
una historia para siempre por el amor.
(1984)


Una pérdida irreparable para la cultura nacional en especial a los amantes de la nueva trova. Hasta siempre amigo
Triste, Santiago me encantaba… siempre me gustó mucho, sobre todo en mi época de Universidad, me gustaba completo, su actitud rebelde, su aparante locura, su melena, sus canciones…
Otro trovador que se nos va…
Lindo recuedo, amiga…