Leonor Montesinos, más conocida por los amantes de la buena música como Leo Montesinos, es una cantante cubana ganadora de un merecido prestigio, tanto por su calidad vocal, como por su elegancia y presencia escénica.
Tenemos el placer de conversar con ella para conocer algo acerca de su exitosa carrera.
“La idea de cantar me surgió desde muy niña. Desde entonces mi casa siempre fue visitada por los mejores cantantes y músicos de nuestro país, e incluso de otras naciones, que venían para que mi papá les hiciera algún arreglo musical o les montara algún tema y yo, desde muy pequeñita estoy viendo eso.
“También hay una cantante que visita mucho mi casa y es muy amiga de mi papá, que es Beatriz Márquez, y yo quería ser como ella; entonces creo que de ahí me vino la afición, más por el canto que por tocar un instrumento o por dirigir una orquesta. Fue la necesidad, propia de los niños, de imitar y de querer ser como alguien, y mi patrón era Beatriz.
“Yo creo que la música la llevo en la sangre, me viene como por herencia”.
Leo estudió canto lírico, al respecto, aclara: “En realidad esto ocurrió casi sin quererlo cuando decidí, voy a ser cantante o no voy a ser nada. Empecé estudiando piano, pero siempre eso de ser cantante lo llevaba muy adentro. Cuando matriculé en el Instituto Superior de Arte (Isa), lo hice para estudiar canto, pero allí, en ese entonces, no se estudiaba otro tipo de canto que no fuera el lírico.
Hacerse cantante lírica aportó mucho al desarrollo de su carrera porque, “empecé a descubrir muchas cosas que no sabía, comencé a introducirme en el mundo de la técnica vocal, que es tan importante para un cantante; es decir, uno necesita conocer lo que ocurre en el cuerpo cuando se quiere emitir un sonido musical y eso ayuda a revelar las posibilidades y limitaciones que cada cual tiene, porque las cuerdas vocales son como las huellas dactilares: todas son diferentes.
“También en el Isa se aprende actuación, danza, particularidades de los instrumentos musicales y la historia de la música, aspectos muy importantes”.
Además de la canción incursiona en otros géneros de la música cubana. “Durante mi carrera he cantado salsa, son, guaracha y hasta un día canté guaguancó; también he obtenido premios de interpretación en festivales de habaneras. Soy una defensora de la música cubana en toda su extensión”.
¿Qué ha significado para Leo ser la hija de un afamado músico como Rey Montesinos? “Mi papá es el mayor crítico que tengo; al decirle que quería ser cantante él me dejó y me dijo, cuando me demuestres que, de verdad, vas a ser cantante y vas a ser de las buenas, entonces te voy a apoyar.
“Él estuvo todo el tiempo a mi lado, pendiente de lo que yo hacía. Pero, por ejemplo, cuando me presenté en un festival Boleros de Oro, tuve que hacer casting como cualquier otro aspirante y sin siquiera decir mi apellido. En todos los concursos y espectáculos a los que me he presentado he tenido que hacer las mismas pruebas que han hecho los demás.
“Mi papá siempre estuvo pendiente y cuando yo le demostré lo que era capaz de hacer, entonces dijo: ahora yo te puedo ayudar”.
Sin embargo, Rey Montesinos la ha ayudado bastante, incluso siendo su guitarrista acompañante en muchas de sus presentaciones. “Primero, él es muy buen guitarrista y ya quedan pocos que puedan hacer lo que hace, porque cuando toca la guitarra piensa de manera orquestal, o sea, va haciendo con la guitarra todo lo que haría una orquesta.
“Además, es muy fácil trabajar con él, porque me conoce, solo con una mirada ya sabemos lo que debemos hacer y es muy importante que el músico acompañante conozca bien al vocalista, que sepa cuando necesita hacer una pausa o tomar aire.
“Y yo tengo que esmerarme cuando nos presentamos juntos, porque mi papá tiene un nombre que yo estoy obligada a respetar y cuidar”.
Agradecemos a Leo Montesinos por haber accedido a brindar estas declaraciones a los lectores de la página digital de la emisora COCO.

