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Cuando este 8 de marzo se inaugure en el municipio de la Habana Vieja la exposición fotográfica Papás suecos… papás cubanos, se expondrá como una urgencia la necesidad de potenciar socialmente una cultura de co-responsabilidad en el cuidado y la educación de los hijos.
Además, mostrará lo importante y hermoso que ha sido esta experiencia para algunos hombres.
Ninguna fecha mejor que la del Día Internacional de la Mujer para llamar la atención sobre este tema, ahora en un hecho gráfico que es fruto del esfuerzo mancomunado de la embajada de Suecia en Cuba, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Oficina del Historiador de La Habana.
Y por supuesto, ningún sitio mejor para exponer estas instantáneas de los fotógrafos Johan Bävman, de Suecia, y Néstor Martí, de Cuba, que las rejas del Castillo de la Fuerza, sitio obligado de tránsito de habaneros y turistas.
Según comunicó la Oficina del Historiador, en estas fotos los transeúntes podrán acercarse a experiencias de hombres que trasgreden los roles tradicionales y sexistas y que, en función de la pareja y la familia, comparten y disfrutan equitativamente la responsabilidad de cuidar a sus bebés por al menos seis meses, una tarea que sigue predominando entre las féminas.
Suecia fue el primer país en el mundo en reemplazar el permiso postnatal maternal, por el parental, hecho que ocurrió en 1974 y que el fotógrafo Bävman estudió concienzudamente con un grupo de hombres que asumieron tal responsabilidad en esa nación.
Indagó con ellos acerca de qué motivó que se quedaran en casa para que la pareja estudiara o trabajara; qué les aportó esta experiencia y en qué medida cambió la relación entre ellos.
El artista señala que le costó trabajo encontrar información acerca de la temática, desde la perspectiva del padre que cuida bebés y espera que tal vez su obra contribuya a que más hombres comiencen a pensar en su rol como pareja y padre y en lo hermoso que es atender a un niño o una niña que acaba de llegar al mundo.
Martí presenta en su muestra a padres cubanos anónimos y a figuras públicas que comparten con sus parejas responsabilidades en las tareas domésticas y de atención a sus hijos, dentro y fuera del hogar.
Es posible que su tarea haya sido muy difícil, por el hecho de que la asunción total de la atención y cuidado a los bebés no tiene en Cuba una expresión alta, pues la mayor de las Antillas se halla entre las 15 naciones del mundo que cuentan con los tres políticas sociales que se consideran básicas por la Unicef.
Ellas son, la educación pública y gratuita, al menos seis meses de licencia materna retribuida para asegurar la lactancia materna y 12 meses de licencia paterna retribuida, después del nacimiento del bebé.
Las cifras muestran que entre el 2006 y 2014 se acogieron en Cuba al Decreto-Ley 234 que ampara la Licencia paterna retribuida solamente 125 hombres y, de acuerdo con una encuesta realizada en ese último año, únicamente el 18 por ciento de los padres varones de infantes entre 36 y 59 días de nacidos, participan activamente en el cuidado y educación de estos.
Es algo que nos debe llamar la atención, ya que en los primeros días de vida, según especialistas, los cerebros de los bebés forman hasta mil conexiones neuronales cada segundo, las cuales construyen su futuro como ladrillos de una casa que se levanta; una buena nutrición, protección y amor son parte de ello.
En ese sentido se ha demostrado que, de acuerdo al grado de involucración del padre en esa interacción y en la crianza de las criaturas, se rompen ciclos de violencia perpetuados por una formación sexista y de actitudes equívocas sobre la masculinidad.
La sicóloga Valeria Sabater lo explica con claridad: “El padre que atiende el llanto del bebé, lo mece, le cambia los pañales y le enseña las primeras palabras, no está “ayudando” a la mamá, está ejerciendo el papel más maravilloso y responsable de su vida: el de la paternidad.
“Son, sin duda, matices de un lenguaje a modo de trampas disimuladas en las que caemos muy a menudo y que es necesario trasformar. Es como si las tareas y responsabilidades de una casa y de una familia tuvieran patrimonio, un sello distintivo asociado al género y del cual aún no nos hemos desprendido del todo en nuestros esquemas de pensamiento”.
La exposición se inscribe en la campaña regional de la Unicef #LaPrimeraInfanciaImporta, en la cual se señala la importancia y trascendencia de una nutrición adecuada, un entorno seguro y la estimulación temprana durante los primeros mil días de vida, para asegurar un desarrollo neuronal adecuado.
Papás suecos… papás cubanos estará a disposición del público hasta el 20 de junio del presente año, fecha en que será trasladada a la ciudad de Santiago de Cuba.

