
“Un traductor”, la sensible historia de la solidaridad cubana con victimas de Chernóbil. (Foto: Amazon)
El Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) estrena este mes de agosto* el filme cubano canadiense Un traductor, que refleja la solidaridad del gobierno cubano con las víctimas del accidente nuclear de Chernóbil.
La cinta, protagonizada por el popular actor brasileño Rodrigo Santoro, cuenta la historia de un profesor de literatura rusa de la Universidad de La Habana, que en 1990 comienza a trabajar como traductor en los hospitales cubanos donde se atienden los niños afectados por la catástrofe ocurrida el 26 de abril de 1986 en la ciudad ucraniana de Pripyat, antigua Unión Soviética.
A partir de ese momento se producirá una emotiva relación entre el intérprete, los infantes, y sus padres, que se refuerza con las muestras de entrega, solidaridad y profesionalismo del personal médico cubano, y la constante preocupación de las máximas autoridades de la isla por la salud de los 25 mil menores que, a partir de 1990 y hasta el 2011, recibieron atención médica en el balneario Tarará, en el este de La Habana, en lo que constituyó el mayor programa sanitario para los niños afectados por el accidente de la planta nuclear de Chernóbil.
El filme, que se exhibirá hasta el 25 de agosto en los cines Yara, Charles Chaplin, La Rampa y Enguayabera, está basado en su mayor parte en hechos reales, y su estreno se produce en un momento muy oportuno, tras la repercusión de la serie televisiva transmitida recientemente por la cadena estadounidense HBO, que ha sido cuestionada en algunos aspectos históricos por especialistas rusos.
Con Un traductor se hace justicia a esta isla caribeña, a su pueblo y a sus máximas autoridades, que en aquel 1990, cuando el país se abocaba a una crisis económica por la cercana desintegración de la Unión Soviética, puso a disposición de aquellos niños y sus familiares los recursos y la excelencia de su sistema de salud. Una historia que HBO no mencionó.
*Nota del autor: La película estaba programada para ser llevada a los cines cubanos este 7 de agosto, pero por problemas técnicos no fue posible. Se espera que para la semana del 12 al 18 de este propio mes ya se encuentre en las salas.
Artículos relacionados:
