
Veinte años de la vida de este grupo pasaron por el escenario del Teatro de Bellas Artes. (Foto: Marilys Zayas)
A lo mejor ya es frase vacía cuando decimos que 20 años no es nada, pues es el título de la canción de Gardel lo primero que nos viene a la mente cuando ese número se convierte en aniversario, conmemoración. Pero me apropio de ella en este caso, como muchos, luego de disfrutar durante este fin de semana de dos conciertos de la Compañía Folklórica Obiní Bata dedicados a su vigésimo aniversario.
Veinte años de la vida de este grupo pasaron por el escenario del Teatro de Bellas Artes impregnados de profesionalidad, frescura, y una estética muy poco frecuente en la ejecución de estos ritmos. Obiní llegó a su público con lo mejor, lo más completo de su realización en una entrega de 45 minutos que dejó con ganas a los que asistimos.

Baile y canto a elegguá. (Foto: Marilys Zayas)
Siete mujeres hicieron realidad el milagro durante las noches del viernes 31 y enero y el sábado primero de febrero con el acostumbrado viaje del Tambor a la poesía. Luego de una apertura dedicada al Orisha Elegguá, quien además preside el escenario durante gran parte del espectáculo, la imponente voz de Geidy Chapmann deleitó a los presentes con el canto a Obatalá de Obdulio Morales acompañado de un pedido de paz y prosperidad para todos.

Geidy Chapmann deleitó a los presentes con el canto a Obatalá. (Foto: Marilys Zayas)
Un momento que dejó sin aliento a los asistentes fue el Baile a Yemayá, ejecutado por Adriana Iznaga, integrante de la compañía.

Adriana Iznaga baila Yemaya. (Foto: Marilys Zayas)
Acompañó en este viaje a las Obinisas la Premio Nacional de la Danza Zenaida Armenteros, cuya primera aparición en escena representando a la Diosa Oyá trajo al espectáculo toda la vida y sapiencia de años dedicados a la interpretación y el baile de la música folklórica cubana.

Zenaida Armenteros interpreta a Oyá. (Foto: Marilys Zayas)
Armenteros, unas figuras más representativas de este arte en la isla y fundadora del Conjunto Folklórico Nacional, rindió homenaje a las mujeres del Batá con su presencia y apoyo.

Armenteros rindió homenaje a las mujeres del Batá con su presencia y apoyo. (Foto: Marilys Zayas)
En un segundo momento del espectáculo nos llegaron la declamación del poema De la Muerte y el loto de Martínez Furé, los pregones y el baile de la chancleta.

El gustazo de La Chancleta, muestra de la versatilidad de las Obinisas. (Foto: Marilys Zayas)
Y para el cierre la rumba buena de la mano de la Master Eva Despaigne, fundadora y directora de Obiní Batá.

Eva Despaigne interpreta una rumba que puso de pié al auditorio. (Foto: Marilys Zayas)

Al cierre de espectáculo rumba de la buena con Obiní Batá, Zenaida Armenteros y Geidy Chapman (Foto: Marilys Zayas)
