
Quizás baste para que ella sea feliz conque recojamos a los vinagritos feos y flaquitos, muertos de hambre, que andan por ahí… y les demos un plato de leche para que metan los bigotes, las patas y la nariz…
Teresita Fernández escribió algunas de las más hermosas canciones infantiles que jamás se escribieron en Cuba. Canciones para los niños de todas las edades; para niños con bigotes y con canas, y sus hijos y sus nietos
Vinagrito y Lo feo fueron las que mejor la describieron. Vinagrito que “es un gatico, chiquitico y de algodón”. Cuentan que Teresita vivía rodeada siempre de gatos; de los gatos y la guitarra.
Una voz lejana anuncia que murió Teresita Fernández, pero “a las cosas que son feas, hay que ponerles un poco de amor”. Los niños y los poetas no mueren.
Tal vez para recordarla debamos sembrar violetas en palanganas viejas, guardar cocuyos en botellas rotas o atrapar luceros en caracoles a la orilla de un río…
Quizás baste para que ella sea feliz conque recojamos a los vinagritos feos y flaquitos, muertos de hambre, que andan por ahí… y les demos un plato de leche para que metan los bigotes, las patas y la nariz…
O no, seguro alcanza conque le digamos gracias, tarareemos sus canciones o la aplaudamos mientras viaja hacia la eternidad.
“Alita de cucaracha/ llevada hasta el hormiguero/ así quiero que en mi muerte/ me lleven al cementerio”.
Y tal vez así, con las violetas, los cocuyos, Vinagrito, el lucero o esa alita de cucaracha; verás, Teresita, ¡la tristeza cambia de color!
Acá les dejamos algunos temas en su Voz:
Mi Gatico Vinagrito: Teresita Fernandez – Mi gatico vinagrito
Tin tin, la lluvia cayó: Teresita Fernandez – Tin tin la lluvia cayó
Dame la mano y danzaremos: Teresita Fernandez – Dame la mano y danzaremos

