Camino a Barranquilla: V Juegos Centroamericanos (I Parte)

Los V Juegos Centroamericanos y del Caribe tuvieron que esperar hasta 1946, y se efectuaron del 8 al 28 de diciembre, en Barranquilla, Colombia. Foto: http://www.coc.org.co

La Segunda Guerra Mundial frenó el desarrollo de los Juegos Centroamericanos. ¿Qué no detuvo? Las ambiciones imperialistas estallan en busca de un nuevo reparto del mundo.

Los nazis germanos, los fachistas italianos, lo peor de los japoneses, llenan de destrucción, sangre y muerte el planeta; y los gobiernos gringos, ingleses y galos se aprovechan: dejan hacer, juguetean a ser neutrales hasta cuando las garras falangistas se lanzan contra el pueblo español.

Los reaccionarios hispanos contaron con el apoyo de fuerzas militares germanas y de Italia, y los negociantes, los monopolios estadounidenses a la cabeza, vendiendo combustible, acero, lo que sea, con tal de sacar dinero, a los franquistas.

Lo mismo hicieron antes con los hitlerianos; estos intentaban rearmarse, mientras los yanquis y lo más reaccionario de Gran Bretaña y Francia maquinaba que esas armas destrozarían a la Unión Soviética y detendrían el avance del socialismo. El monstruo alimentado por ellos se reviró, atacó aquí y allá. El deporte no salió incólume de la barbarie.

La quinta edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe tuvo que esperar hasta 1946, del 8 al 28 de diciembre. La sede: Barranquilla, Colombia, urbe a la que asistieron mil 540 atletas, de 13 naciones, quienes compitieron en 11 disciplinas.

En esa justa se sumaron dos nuevos deportes: gimnástica (actualmente gimnasia artística) y el softbol para mujeres. Quedó fuera la equitación por su alto costo. En cuanto a los países, debutaron República Dominicana, Trinidad Tobago y Curazao (Antillas Holandesas). Y…a competir.

Elequipo cubano de béisbol cayó al tercer peldaño. El pergamino dorado fue para los colombianos con la guía del lanzador Carlos “Petaca” Rodríguez, quien blanqueó a los favoritos antillanos y los dejó en cinco incogibles.

Los voleibolistas antillanos dan un buen salto: victoria a pesar de la reconocida calidad rival. En las filas de los ases, Andrés “Machito” Hevia, quien durante su vida se batió fuerte por el adelanto de la especialidad de la malla alta en la Isla: también se desempeñó como entrenador, árbitro destacado, sobre todo, después de 1959. Entre las muchachas, las dominicanas envían a boricuas y aztecas al segundo y tercer peldaño, respectivamente.

En baloncesto, los elencos de México cerraron el puerto a la entrada de un buque imprevisto y se agenciaron los cetros en ambas ramas. Los equipos de la Mayor de las Antillas finalizan segundos. Entre los subtitulares conocí a hombres como Mario “Risita” Quintero y Pedro “Chichí” Otero, quienes pesaron en el avance de la lid de las canastas en la nación caribeña. Risita falleció nonagenario en 2016 y todavía era un activista del movimiento deportivo.

Gran calidad en el atletismo

En Barranquilla encandilaron los corredores jamaicanos Arthur Wint, Herbert McKenley y George Rodhen. Triunfan en suelo cafetero y posteriormente en citas olímpicas. El primero conquista los 400 y 800 metros planos, con Herbert y George, segundo y tercero en la vuelta al óvalo.

Los tres ganaron el relevo 4×400, unidos a Clinton Woodstock, en una prueba donde los cubanos fueron subcampeones. La posta antillana estuvo integrada por Juan Sáez, José Gómez, Carlos Bombalier y Ángel García.

Más de los jamaicanos. McKenley obtuvo plata en el hectómetro con 10,7 segundos y cruza la meta tercero en los 200 con 21,7. Lloyd Labeach se adueñó del salto largo con 6,96 metros y de la plata en 200.

Por Cuba, un velocista camagüeyano ilumina sabroso. Rafael Fortún Chacón se coronó en la prueba reina (100 metros) con 10,4 y en los 200 (21,6), además de llevarse el subtítulo en el relevo corto junto Jesús Farrés, Pedro Castillo y Eligio Barbería, superados únicamente por Clifford Laney, Arturo Thomas, Clynton Clarke y Lloyd Labeach.

Por otra parte, Eligio ganó los 110 y los 400 metros con vallas con tiempos de 14,8 y 55,3 segundos.

El primer trinitario campeón de un certamen de este tipo fue WilfredTull, dominador absoluto de los mil 500 metros, al tiempo que su compatriota Manny Ramjohn reinó en los dos mil. También lograron bronce en la posta 4×100 con Lewis, Predell, Mclean y McBalley, este último su primer medallista al terminar tercero los 100 llanos. Semejante metal alcanzó su coterráneo Kenneth Hyland en las dos vueltas al óvalo. En dicha prueba, Tull finalizó segundo.

Eduardo Adriana inicia para su tierra, Antillas Holandesas, el camino dorado en un clásico de esta clase con 12 metros y 35 centímetros en impulsión de la bala. Figuraron en lo más alto del podio otros como el discóbolo boricua Manuel Seoane (39,54), el martillista mexicano Francisco González (41,87) y eljabalinista cubano Mario Salas (55,00).

La distinción de más completo fue a para a manos del puertorriqueño Néstor  Marchany, dueño de tres mil 374 puntos en pentatlón. El guatemalteco Doroteo Mateo Flores venció en la media maratón y los 10 mil metros, cosecha que amplió con bronce en los cinco mil.

Francisco Castro, de Puerto Rico, se adjudicó el triple salto (14,15 metros) y es segundo en longitud con 6,92, mientras que su compatriota José Vicente, con 3,98, fue la estrella de la pértiga. El panameño Miguel Clavis atrapa el salto alto con 1,85 metros.

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