!Campeones!: el gran “hachazo” de los Leñadores

Las Tunas inaugura su casillero de títulos en el béisbol cubano. Foto: Ricardo López Hevia.

La imagen de Yoelkis Cruz mirando al cielo y con sus brazos en alto quedará en la memoria de muchos tuneros, que este jueves 17 de enero festejaron el primer título de su equipo en los clásicos cubanos de béisbol.

Los Leñadores se consagraron al vencer a Villa Clara ocho carreras por cuatro, para definir la serie a su favor cuatro juegos por uno.

De esa forma, concluyó la 58 Serie Nacional de Béisbol que, como vaticinaron muchos, cerró con la corona del mejor elenco durante todo el torneo.

En su historia, Las Tunas ha logrado pasar de menospreciado rival a un elenco temido por su bateo; de un conjunto competitivo a uno con pretensiones de acceder a los play off; de incomodar a los más encumbrados a ser un contendiente serio a la corona y, por supuesto, de ser considerado favorito a la conquista del título de Cuba.

Lo sucedido este miércoles fue digno de una final de campeonato, con un Villa Clara que no dio ni pidió tregua hasta el último out.

Los Leopardos comenzaron impetuosos desde la primera entrada al conectar con fuerza los envíos de Erlys Casanova, quien toleró la primera carrera del juego, impulsada por Carlos Benítez.

La reacción tunera no se hizo esperar y en el segundo inning fabricaron dos, remolcadas por doble de un Yasiel Santoya que tras varios intentos con Matanzas, al fin se lleva, esta vez como refuerzo, una corona de la Isla.

Villa Clara anotó el empate en el segundo y se fue delante cuatro por dos en el tercer acto, para dejar claras sus intenciones de extender el play off final a un sexto encuentro.

Pero esa pretensión Naranja no gustó mucho a los Leñadores, y la ventaja de los subcampeones solo duró hasta el cuarto, cuando Alexander Ayala, encendido en la final, envió la pelota más allá de los límites con un corredor en circulación para enmudecer la grada del estadio Augusto César Sandino.

Jorge Jhonson fue seleccionado el jugador más valioso de la gran final de la 58 Serie Nacional de Béisbol. Foto: José Raúl Rodríguez Robleda.

Con el choque igualado, la quinta carrera de los campeones llegó en el séptimo, por jit de oro de Jorge Jhonson, quien trajo para la goma al veloz Andrés Quiala.

Pero el propio Jhonson quería certificar su rol de héroe y en el noveno suspiro “le dijo adiós a la bola” para remolcar tres anotaciones que dejaron la escena lista para la celebración de sus parciales.

En el final del noveno hubo tensión, pues Villa Clara repletó las bases, pero la rebelión fue sofocada por el hombre más efectivo de la postemporada, el derecho Yoelkis Cruz, quien puso el cerrojo y se apuntó su cuatro rescate del play off.

La victoria se la acreditó el derecho Yadián Martínez, a cuyos registros fueron los dos últimos triunfos tuneros.

La imagen de Yoelkis Cruz mirando al cielo y con sus brazos en alto quedará en la memoria de muchos tuneros. Foto: Periódico 26.

Merecido el título para los Leñadores, el mejor conjunto de la serie, el más estable, guiado por su bateo feroz y un pitcheo resolutivo durante toda la contienda.

Pablo Civil y sus muchachos se han convertido en un equipo integral, en el figuran corredores veloces, buenos robadores, cañoneros de fuerza, hombres de alta productividad con compañeros en las bases, a lo que suman la necesaria experiencia de jugar play off, con la presión que ello implica.

Felicitaciones a los Leñadores y su espectacular afición, monarcas de estreno y próximos representantes de Cuba en la Serie del Caribe de Barquisimeto, Venezuela.

También llegue el reconocimiento para Villa Clara, que regresa a la élite de la pelota caribeña y sin duda se ganó el respeto de seguidores y rivales.

La 58 Serie Nacional de Béisbol ya es pasado, pero la fiesta en tierras tuneras, no lo duden, apenas comienza.

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