Cuba derrota a Brasil y disputará la final del voleibol panamericano masculino

Cuba derrotó al favorito equipo de Brasil y avanzó a la final del voleibol masculino en Lima 2019. (Foto: NORCECA Volleyball Confederation)

Cuba derrotó al favorito equipo de Brasil y avanzó a la final del voleibol masculino en Lima 2019. (Foto: NORCECA Volleyball Confederation)

Un muy buen juego el disputado por Cuba en la semifinal de los Juegos Panamericanos de Lima 2019 contra la Canariha, independientemente de que los brasileños participantes en esta justa no son los principales voleibolistas de la nación suramericana, las estadísticas demostraron la superioridad en todos los renglones de juego.

Los atacadores de las esquinas resultaron definitorios en la victoria, sobre todo el auxiliar Oniel Mergarejo, que a diferencia de partidos anteriores se comportó estable en las acciones ofensivas, convirtiéndose en el líder del equipo cubano.

La mejoría en los errores no forzados, la tranquilidad en la definición de las acciones de juego, unido a los errores cometidos por los brasileños, 27 en todo el partido, fueron cartas de triunfo en un juego que concluyó 3×0 a favor de la Mayor de las Antillas.

Los muchachos dirigidos por Carlos Vives mostraron la garra y la potencia en el ataque que no habían desenfundado en ninguno de los encuentros anteriores, ni contra Puerto Rico en un partido que pudieron ganar los cubanos en tres parciales, y que concluyó con un set a favor de la “Isla bonita”; ni contra Perú en el tope antes de la semifinal, teniendo en cuenta que el equipo local constituía el oponente de menor entidad de los que debían enfrentar y con menor tradición.

En el primer set los nuestros ganaron con holgura, el segundo pese a terminar con menor diferencia de puntos también, el tercer set parecía enredarse pero los de esta isla del Caribe respondieron haciendo su juego y haciendo valer su superioridad.

El saldo total 25-16, 25-22 y 25-21, en un desafío donde Cuba solo cometió 12 errores. Verdaderamente apareció en la cancha otro conjunto, diferente al que se presentara en el juego inaugural del voleibol masculino contra Argentina, a quienes los antillanos deberán enfrentar nuevamente en la final.

Esta victoria era necesaria para que los muchachos adquirieran la confianza que necesitaban, para demostrar su nivel y para limar aspectos técnicos que estuvieron fallando constantemente en los anteriores enfrentamientos. Brasil se vio muy por debajo de lo que se esperaba del archifavorito de esta disciplina.

Ahora bien, es obvio que mucho le queda por andar a esta selección renovada: fogueo, trabajo en conjunto, determinación y disposición, inyección de actitud y técnica son herramientas que nuestros voleibolistas necesitan para constituirse en un rival verdaderamente digno de respeto.
Esperemos que el juego de mañana sea mucho más sólido que el de esta noche, Argentina es un rival al que se le puede vencer, y se demostró en la Copa Panamericana de Colima, México, en junio de este año. Los chicos de Cuba lo merecen y su afición también.

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