
La maldición de la Orejona de la Champions. Foto: benditofutbol.com
Dicen que romper un espejo equivale a siete años de mala suerte o que cruzarse con un gato negro es señal de mal augurio. Estas y otras supersticiones forman parte de la vida cotidiana.
Pero el deporte también tiene las suyas. Historias que de tanto repetirse terminan por convencer hasta el más incrédulo. Una de esos sucesos místicos está relacionado con el fútbol y asegura que “tocar la copa de la Liga de Campeones de Europa”, principal torneo de clubes en el mundo, trae mala suerte.
Cierto o no la suposición, la historia parece atestiguarlo con hechos. Dos casos en los últimos años llaman la atención, pues dos estrellas del fútbol acariciaron levemente la “Orejona”, apelativo del trofeo, y sus equipos perdieron sus encuentros por el título.
El primero en cometer el “error” fue el francés Ludovic Giuly, ex-jugador del AS Mónaco, quien tocó la copa antes de iniciarse el partido de la final entre su equipo y el portugués Porto, este último dirigido por el técnico luso José Mourinho.
¿Resultado? Giuly abandonó el encuentro por lesión y su equipo perdió por goleada de 3×0. El delantero galo tuvo la revancha y ganó la copa como parte del Barcelona español, solo que esa vez se alejó del trofeo.
Otro que no hizo caso a la mística fue el italiano Genaro Gatusso, exjugador del AC Milán italiano, que también rozó con cariño el galardón de la Champions en la final de Estambul, donde su equipo se medió al Liverpool inglés.
Gatusso creyó que había burlado la maldición cuando su equipo se fue al descanso con marcador de 3-0 a su favor, pero en la segunda mitad el Liverpool ingles empató. Luego, en penales, la victoria fue para los británicos.
Dos historias, dos jugadores que tocaron el trofeo de la Liga de Campeones de Europa y no pudieron ganar la competición. Como reza la maldición, solo se toca después de obtener el triunfo, algo que el club ibérico Real Madrid FC parece cumplir a la perfección y por eso atesora 10 cetros.
