Guus no descansa. Siempre tiene trabajo aunque esté atravesando un mal momento. Todos lo quieren. Guus es leyenda. Y en Stamford bridge lo saben, aunque hace ya seis años que habitó por última vez el banquillo Blue.
El Boxing Day verá como nuevamente el holandés se sienta a dirigir los destinos del Chelsea, el club que recientemente dejó ir a su Special one Mourinho a costa de intentar alcanzar el sueño europeo, sino al menos la permanencia.
Guus regresa al club como la primera vez: a sustituir a un grande del banquillo. En la primera ocasión salió por la puerta grande y dejó en puestos europeos y con un trofeo de FA Cup a un Chelsea que parecía iba a pique. La gravedad de la situación actual, requiere de su mejor muestra de talento.
EL HOLANDES ERRANTE
Hiddink nació en Holanda y a pesar de no ganar nada como jugador, su historia está ligada indisolublemente a la del PSV Eindhoven. Seis títulos de la Eredivisie y dos Copas de los Países Bajos avalan su desempeño con ese club.
Llevó las riendas de Holanda en el Mundial de 1998, donde consiguió poner a la Orange en semifinales, aunque sin fortuna. Dirigió en Turquía al Fenerbahçe y a la selección, dirigió al Valencia en España, a Australia y Corea del sur, donde hay un estadio que lleva su nombre.
Una de sus anécdotas más interesantes fue en la Eurocopa 2008, cuando estaba al mando de Rusia y le tocó enfrentar a Holanda. “Es mi país, pero hoy son mis rivales. Quiero que ganen, que no se escondan. Vamos a por todo”, dijo a sus jugadores antes de un juego que terminó con marcador de 3-1 favorable a los rusos.
Regresó en el 2014 a ocupar el sitio que dejó Louis van Gaal al frente del elenco naranja. Pero esta vez la suerte no le sonrió y tuvo que dejar el banco de una selección maltrecha y plagada de lesiones que al final no consiguió clasificarse a la Eurocopa de Francia 2016 a tan poco tiempo de haber logrado el tercer lugar en el Mundial de Brasil.
Avramovich consideró entonces traerlo nuevamente de apagafuegos, como mismo pasó en 2009 cuando sustituyó a Scolari. A fin de cuentas Guus es el técnico que mayor efectividad de cara a la victoria tiene en la historia del club con un 73%, producto de 17 victorias y una sola derrota. Una segunda oportunidad es válida para un hombre con su currículum.
LO QUE QUIERE HIDDINK
Como es usual un técnico de su talla y con su historia entra haciendo demandas, sobre todo de cara a un mercado invernal donde el club debería fortalecerse de los errores cometidos en la pasada temporada de fichajes que no arrojaron incorporaciones de peso a la plantilla.
Pero este es uno de los puntos que menos ha tocado Hiddink. Solo hizo dos demandas “importantes” para él, de dos jugadores que para muchos no valdría la pena mencionar, dejando de lado los rumores de intentar pujar por el goleador de la Premier James Vardy.
Lo primero que pidió fue que Didier Drogba se uniera al cuerpo técnico del club. “Nos interesa mucho que esté envuelto en el resto de la campaña con nosotros, aunque sabemos que tiene aún el contrato con Montreal en la Major League Soccer. Pero queremos que nos ayuden jugadores que se preocupen por el club. Y el corazón de Didier está en Chelsea”, declaró a la cadena Fox.
En cuanto a los jugadores, Hiddink tiene el reto de recoger las piezas rotas de un vestuario que desgraciadamente Mourinho dejó fracturado, donde supuestamente se espera devuelva el protagonismo a Terry, Oscar e Ivanovic, al tiempo que logre de alguna manera volver a involucrar a Fábregas, Costa y Hazzard en el team work, jugadores para muchos culpables por el mal desempeño del equipo bajo el mando de Mou.
Guus ha dicho que es difícil juzgar desde fuera la manera de actuar de los jugadores hasta el momento y que sinceramente no quería saber demasiado del porqué. “No quiero basar ninguna de mis decisiones en las cosas que pasaron antes de mi llegada”, dijo en entrevista publicada en la web oficial del equipo.
Eso sí: para Hiddink, igual que lo fue para Mou, el sacrificio en el terreno es lo primero. “Los jugadores tienen la profunda obligación de jugar y hacerlo bien. Son un gran club, están bien pagados. Por tanto los quiero como amateurs, llenos de deseos de jugar. No quiero jugadores que no tengan ganas de hacerlo”.
BOXING DAY: LA PRUEBA FINAL
Pensativo entonces deberá afrontar Guus Hiddink el reto para el que ha sido elegido. Este sábado el Chelsea saldrá a jugar a 11 puntos de los puestos europeos y solo tres por encima de la zona de descenso, válidos para un lugar 15 en la tabla.
Muchos dirían que necesita suerte. Pero de esto dijo que cuando se atraviesa una serie de malos resultados, la suerte no llega y pensar en ella no ayuda. “A la suerte hay que presionarla, y eso solo se hace si hay deseos de salir del ciclo negativo”.
Por lo pronto buscará lograr dos victorias al hilo por primera vez este año en la Premier. Quien sabe, pero quizás al final de la temporada los fanáticos del club vuelvan a colgar ese cartel que lo despidió en 2009 con gigantescas letras azules y rezaba: “Gracias Guus”.


yupii!! jajajaj. buena esa, bro!! me haces sentir cada vez mas orgulloso… de ti