
El brasileño Lucas Moura, autor de un histórico tripleta, más que un héroe del Tottenham, es la imagen de la redención de Inglaterra en el fútbol europeo. Foto. Internet.
Quien este miércoles dejó de ver el juego semifinal de la Liga de Campeones de Fútbol en el entretiempo, probablemente se perdió otro de los desafíos más espectaculares del año.
Nadie, absolutamente nadie que haya dejado el juego 2×0 favorable al Ajax de Ámsterdam, podría imaginar que ahora, el finalista, fuera el Tottenham.
La redención del fútbol inglés parece haber llegado por fin al primer nivel del Viejo Continente.
A pesar de los millones de dólares gastados, en la mejor y más vistosa competencia de clubes en el mundo, la Premier quedaba mal parada ante sus rivales del resto de Europa. Y ante su afición. Y ante sus eternos detractores.
Once años después de la única vez que dos equipos ingleses se vieron las caras en una final de Champions (Manchester United contra Chelsea), siete luego de la última “Orejona” levantada por un conjunto de la “madre patria” del fútbol (Chelsea en 2012) y uno tras el asalto a la gloria fallido por el Liverpool en 2018, los equipos de la Premier vuelven a reinar y con mucha épica nos regalarán una final inmejorable, despojando a España de su hegemonía futbolística en el último lustro.
Algunos dirán que si no ganan Arsenal o Chelsea la Europa League, el dominio no será absoluto, pues Valencia o Frankfurt salvarían la honra del resto, tanto de los fracasados abruptamente y los honorables caídos. Pero eso no será justificación. Pues a ellos nunca les ha interesado esa competencia y lo dirán para molestar.
Por esa razón el recital de Lucas Moura y unos Spurs que volvieron a apretar en el tiempo complementario es tan importante para el fútbol inglés, en detrimento de un Ajax que estuvo a las puertas de la gloria, pero no se le abrieron.
Moura, vendido por el París Saint Germain para abrir hueco a sus flamantes fichajes que de poco le han servido, ha guiado a Pocchetino a la ansiada discusión de la corona, a la aún increíble final de Madrid.

La redención del fútbol inglés parece haber llegado por fin al primer nivel del Viejo Continente. Foto: Internet.
Nadie creía en un Tottenham lisiado. Bueno, para ser exactos, muy pocos. La mayoría daban ganadores a los ingleses solo en broma. Y luego de 45 minutos, parecía que la victoria no era posible.
No obstante, al igual que en la ida, ahogaron al rival en los finales, a un joven conjunto holandés que en los primeros tiempos de esta semifinal lo hizo todo bien, no así en los segundos. Y le pasó factura.
¿Dónde falló el Ajax? ¿Dónde se le escapó a Ten Hag el boleto a Madrid? Quizás en la falta de picardía. Quizás en la misma juventud. Quizás en la demora de Onana que añadió los segundos necesarios para el fatídico triplete de Moura.
O tal vez en llevar a la cancha a mediocampistas y no blindar la defensa. Son muchas las razones para culpar al técnico holandés, mas ninguna sería justa. Si los hombres no logran cumplir su cometido en la cancha, nadie tiene la culpa, más que ellos.
Para los holandeses, el aplauso eufórico. Su camino vio muchísimo arrecife donde encallar, más pasaron sobre el Real Madrid y la Juventus como guerreros, y solo en última instancia se les fue el tren al Wanda Metropolitano. La verdadera lástima es que, luego de este año, el próximo deberán empezar de cero, nuevamente reconstruidos. Ese equipo valía la pena tenerlo junto un año más.
En cuanto a la final, Inglaterra mandará en Europa. La espera de la vieja Albión ha terminado.
Y este puede ser el aldabonazo definitivo, el inicio de una nueva era, la posibilidad de hacerle un restart (reiniciar) al fútbol europeo. Solo hay que creérselo, como hizo Liverpool, como hicieron los Spurs.
Resultados de los partidos de vuelta en las semifinales de la Liga de Campeones:
Liverpool 4-0 Barcelona (Global 4-3) (Avanza Liverpool)
Ajax 2-3 Tottenham (Global 3-3) (Avanza Tottenham por los goles de visitante)
