Historia de las Juegos Panamericanos: segunda cita a ritmo de mariachi (1955)

Los Juegos Panamericanos de 1955 reunieron a dos mil 583 atletas de 22 países. Foto: Internet.

Entre los días 12 y 26 de marzo de 1955, México acogería por primera vez los II Juegos Deportivos Panamericanos.

La capital azteca sería la sede del ideal deportivo en nuestra área geográfica, que en esa ocasión reunió a dos mil 583 atletas de 22 países, quienes desfilaron por el Estadio Universitario y compitieron en 17 disciplinas.

Para esta cita, la antorcha que alumbró el estadio no llegó procedente de Grecia, sino que tuvo su origen en el llamado Cerro de las Estrellas, en el propio país anfitrión y constituyó una muestra de lo autóctono y bello de la cultura mexicana.

El cambio en las condiciones geográficas de la sede (México D.F. se ubica 300 metros sobre el nivel del mar) provocó un bajón en el rendimiento de los deportistas que clasificaron a las disciplinas de fuerza, pero ayudó a los velocistas, quienes obtuvieron una ligera ventaja.

A pesar de dichas condiciones, muchos de los participantes dejaron su huella en la historia panamericana, tal como ocurrió con Adhemar Ferreira Da Silva, mejor conocido como el “Canguro brasileño”, especialista en triple salto.

Da Silva rompió el récord mundial de su especialidad con 16.56 metros, marca que no fue superada hasta los Juegos Panamericanos de Cali, Colombia, en 1971. Precisamente se considera que juegos de México 1955 fueron muy prolijos en nuevas cotas.

El guatemalteco Doroteo Flores fijó un hito deportivo al ganar la maratón de los panamericanos, con dos minutos de ventaja sobre su perseguidor más cercano. El otro que detuvo los relojes en una nueva marca fue el estadounidense Louis Jones, quien completó los 400 metros planos en 45.4 segundos.

Las competencias de natación, levantamiento de pesas, gimnasia, esgrima, tiro deportivo y voleibol fueron dominadas ampliamente por los norteamericanos, delegación que estuvo integrada por sus mejores exponentes atléticos en aquel entonces.

Por su parte, los resultados de Cuba en estos juegos no fueron muy halagüeños. La cosecha de medallas de la Mayor de las Antillas solo dejó una presea de oro, seis de plata e igual cantidad de metales bronceados, por debajo de lo logrado en Buenos Aires 1951.

Con su escaso resultado, Cuba fue desbancada hasta la novena posición en lo que significó la peor actuación de la nación caribeña en citas continentales.

Estados Unidos dominó los II Juegos Deportivos Panamericanos con 88 medallas de oro, seguido por Argentina, con 27 y México, que atesoró 17.

Más allá de lo puramente deportivo, junto con los juegos de 1955 se celebró también un nuevo Congreso Deportivo Panamericano, reunión que dio la luz a la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA), organismo que velaría por el deporte en América.

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