Historia de los panamericanos: Winnipeg 1967, adelantos tecnológicos y récords (+Audio)

En Winnipeg 67, Cuba comenzó a mostrar credenciales de potencia emergente en el deporte continental. Foto: Archivo COCO.

Winnipeg, Canadá , acogió los V Juegos Deportivos Panamericanos entre el 23 de julio y el 6 de agosto de 1967, en lo que constituyó el certamen multideportivo continental de mayor participación hasta ese momento.

La cita es recordada, además, por la implementación de adelantos tecnológicos como un nuevo sistema de cronometraje y el empleo de la foto de llegada o photo finish. Asimismo, en la lid canadiense las mujeres fueron incluidas por primera vez como juezas y árbitros.

En el atletismo también hubo novedades, pues las tradicionales pistas de arcilla fueron sustituidas por un nuevo material sintético denominado Tartán.

Las condiciones que se habían creado propiciaron nuevas marcas y la ruptura de viejos récords, con especial dominio de la representación de Estados Unidos. En total, los dos mil 418 atletas participaron en 21 disciplinas y se entregaron 523 medallas.

Por los locales canadienses sobresalió el corredor Harry Jerome en los 100 metros planos con récord para la competencia, en prueba en la cual el cubano Hermes Ramírez llegó tercero por detrás del estadounidense Willie Turner, medallista de plata.

En estos juegos se dio a conocer el nadador norteamericano Mark Spitz quien a los 17 años se adjudicó cinco medallas de oro. Spitz se convertiría luego en un supercampeón de la natación olímpica, obteniendo varios récords y múltiples medallas bajo los cinco aros.

Argentina mostró su condición de potencia ciclística, en tanto los estadounidenses no cedieron en los clavados, la lucha, el judo, las pesas, el remo y otras disciplinas.

Pero amén de esa superioridad, países como Brasil le disputaron la cúspide en las velas, al tiempo que Canadá se afianzaba en el segundo lugar del medallero general por detrás de sus vecinos del norte.

En Winnipeg 67, Cuba comenzó a mostrar credenciales de potencia emergente en el deporte continental. En las disciplinas de combate como el boxeo los de la Mayor de las Antillas se agenciaron tres preseas de oro, igual cantidad de plata y una de bronce, para de esa forma comenzar una larga supremacía en los cuadriláteros.

Las malas noticias llegaron de la mano de nuestro deporte nacional, el béisbol, pues Cuba no pudo retener la corona obtenida cuatro años atrás, a pesar de vencer en dos ocasiones a Estados Unidos en el torneo regular. En esa cita los organizadores realizaron una serie extra que favoreció al equipo norteamericano por dos juegos a uno.

En total, de los 29 países participantes, nueve quedaron sin medallas y tendrían que esperar hasta la siguiente edición para acariciar el anhelado sueño de un podio panamericano.

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