Liga de Campeones: Liverpool de antología

El Liverpool, sin grandes inversiones, está en la final de la Liga de Campeones de Europa. Foto: Internet.

Si alguien pensó a inicios de temporada que habría una semifinal de la Liga de Campeones de Europa con el Liverpool y Roma como protagonistas, seguro le tildaron de loco.

Y si existió algún criterio de que el conjunto inglés sería uno de los que disputaran la final del día 26 de mayo en la ciudad ucraniana de Kiev, al autor de semejante idea le augurarían un buen encierro en el manicomio.

Pero no. Esta vez los locos se burlan de los racionales y Liverpool, sin grandes inversiones en nombres, sufriendo la baja de Philippe Coutinho —quien se marchó al Barcelona—, un hospital por equipo y agonizante en defensa, está ahí.

Este miércoles el juego no fue brillante en lo absoluto para los dirigidos por Jürgen Klopp. Si bien marcaron primero, los romanos demostraron que tenían todavía la garra que eliminó al Barcelona, y de paso arrancaron el título de invicto al único que ostentaba esa clase en la competencia.

No obstante, los ingleses hicieron lo que tenían que hacer: garantizar al menos los dos goles que les permitirían, in extremis si debía ser, llegar al alargue. Roma marcó los tres que necesitaba, incluso uno más; pero permitió los dos que no podría pagar al final. Marcador del desafío: 4×2 ganaron los mediterráneos.

Ninguno de los dos equipos se escondió. La Roma salió a ganar y el Liverpool a marcar. Foto: Internet.

Claves del juego

El tridente de los Reds de Inglaterra: 29 goles y 15 asistencias para el trío de Salah, Mané y Firmino. Aseguraron en la ida con lo que parecía una ventaja definitiva, no obstante el desacierto de la vuelta deja dudas.

Liverpool de récord: 45 goles en 14 juegos para un equipo que quebró la marca del Barcelona como mayor goleador en la era Champions, que tenía 18 años de vigencia.

Roma de respeto: Nunca se dieron por vencidos y ganaron todos sus juegos como local, el último permitiendo los únicos dos goles que le marcaron a “La Loba” en el Estadio Olímpico. Le impiden a los ingleses llegar invictos a la final.

Dzeko y Nainngolan, lo mejor: Edin Dzeko y Radja Nainngolan fueron el corazón y bomba de un conjunto, que si bien bajó los brazos por momentos, siempre tuvo claro que rendirse no era la opción definitiva. El global de 7×6 lo evidencia.

¿La desconcentración o el cansancio?: Klopp tendrá que revisar sus estrategias si pretende evitar que el Real Madrid los aplaste en los últimos 15 minutos. Demasiados riesgos para defender y un fondo físico que deja que desear son aspectos a tener en cuenta de cara al día 26 de mayo.

Árbitros de espanto: Las decisiones arbitrales del grupo liderado por Skomina afectaron a los dos bandos, pero más a la Roma. Penales sobre Mané y Dzeko, las manos de Nainngolan y Alexander Arnold, la falta sobre Wijnaldum, fuera de lugar inexistentes de Dzeko, en fin. De Lágrimas.

El no esconderse: ninguno de los dos equipos se escondió. La Roma salió a ganar y el Liverpool a marcar. Ambos lograron su objetivo, solo que a los de casa no les alcanzó para la victoria.

Gol como cubo de agua fría: Al minuto 9 Mané consiguió un tanto crucial cuando los italianos habían dado par de avisos. La mentalidad del Liverpool cambió por el resto del primer tiempo.

Así quedaron las cosas en Italia, con el segundo finalista definido. Ahora, en alrededor de tres semanas, llegará el momento que todos esperaban.

¿Podrá el Madrid igualar a los míticos Ajax y Bayern Munich de los años 70? ¿Alcanzará Liverpool su sexto galardón para alcanzar la tercera plaza entre los más ganadores de Copas de Europa? Ya veremos.

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