
El equipo cubano de voleibol cayó contra Argentina en su primera presentación en Lima 2019. Foto: FIVB.
Lo que parecía una tarea cumplible y realizable, se convirtió en desacierto. El equipo de voleibol masculino cubano, una selección donde se desborda juventud y talento, no pudo concretar la victoria en su debut en los Juegos Panamericanos de Lima 2019.
Los muchachos dirigidos por Nicolás Vives y capitaneados por el central Liván Osoria, el más experimentado de los jugadores titulares en el partido frente al equipo de Argentina este miércoles, tuvieron un juego muy parejo, donde pusieron en evidencia su calidad y la clara posibilidad de ganarle a la selección albiceleste, tal como lo hicieran en la Copa Panamericana realizada en junio de este año, donde lograron la medalla de oro.
El jovencito de 18 años Marlon Yant, sobresalió en la ofensiva en un primer set que, si bien dejó ver lo prometedor del futuro de esta selección, evidenció sus grandes carencias en el aseguramiento del saque y en el aprovechamiento de las oportunidades de realización del K1 con éxito. Esta fue la tendencia de un partido que concluyó como nadie esperaba: 3 por 0 a favor de Argentina.
Los argentinos, que conocen al dedillo a varios de los jugadores cubanos que militan en ligas de esta nación suramericana (Miguel Ángel López, Oniel Melgarejo, Liván Osoria) ganaron el juego con parciales de 28-26, 25-22 y 25-22, en un encuentro donde en ocasiones el conjunto cubano pareció remontar, pero no supo encontrar la senda del triunfo.
El saldo final, 17 errores no forzados del equipo de la Mayor de las Antillas, solo en un renglón de juego: El saque y su intencionalidad, actividad pendiente, no siempre puede ser potente hay que darse cuenta cuándo y cómo “atacar sacando”; cuando el set está por definirse perder el saque es una acción inadmisible. El liderazgo ha de ser de quien mejor esté en el momento, aunque sin dudas siempre ha de haber un líder ofensivo nato, figura en la cual depositar la confianza de un tanto seguro a la hora necesaria, ese tampoco se vio en este primer juego.
Es menester que nuestros muchachos se sientan y actúen como campeones, se les está dando oportunidad de desarrollo fuera del país, pero deben creérselo, luchar por el triunfo, actuar con cohesión y confianza en la victoria, talento hay de sobra, limar determinados aspectos técnicos y salir a darlo todo en la cancha.
Esperemos que este comienzo no empañe las actuaciones venideras y que podamos alcanzar alguna medalla y con esto la clasificación a los Juegos Olímpicos del 2020.
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