
Lev Yashin, siempre vestido de negro, fue un coloso en el arco. Foto: Internet.
El 20 de marzo se cumplió un aniversario más de la muerte de un grande del fútbol, un impenetrable, un muro, un ícono: Lev Yashin. Quizás su solo nombre no diga nada, pero cuando se menciona la frase “La araña negra”, reconocemos a una verdadera leyenda del deporte.
Fue la Segunda Guerra Mundial la que puso a Lev en el camino de los deportes, cuando era el portero del equipo de hockey sobre hielo de la fábrica de herramientas donde trabajaba, y a los 17 años cambió a guardameta de fútbol, posición que lo inmortalizaría.
El Dínamo de Moscú fue el combinado donde hizo toda su carrera, para alzarse con cinco títulos de Primera División Soviética y tres Copas de la Unión Soviética, lo que junto a su formidable camino en la arena internacional lo llevaron a ser el mejor futbolista ruso del siglo XX y el mejor deportista de ese país en dicha centuria.
Precisamente, a nivel mundial, fue donde explotó la fama de este hombre atlético, de una altura y corpulencia sin igual, que junto a sus ropas oscuras daba la impresión de tener ocho brazos debajo de los tres palos, resultando intimidante para muchos delanteros.

Lev Yashin fue seleccionado el mejor portero del siglo XX. Foto: http://allrus.me
Campeón de los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956 y de la primera Eurocopa en 1960 (además de ser subcampeón en 1964), Yashin llenó de prestigio al combinado soviético en un momento tenso en la historia del mundo, desde la caída del Telón de acero y el inicio de la Guerra Fría.
Participó en cuatro campeonatos mundiales, llegando a semifinales en uno de ellos, en 1966. Como nota particular, en el mundial de Chile 1962 el colombiano Marcos Coll le anotó el hasta ahora único gol olímpico de la copa en el empate 4×4 con la selección de Colombia. También se codeó con los grandes de la época, como Uwe Seeler o Pelé, que de seguro lamentó no tenerlo de oponente en alguna de las finales que ganó.
No obstante, resulta innegable su calidad, disputando 326 partidos a nivel de clubes con 270 finalizados de forma imbatible, además de atajar 150 penales. En 1963 le fue conferido el Balón de Oro, hasta ahora el único portero acreedor de este trofeo, y desde 1994 el galardón al mejor cancerbero en los campeonatos mundiales lleva su nombre.

Lev Yashin junto al brasileño Pelé, sin duda dos estrellas del fútbol. Foto: Internet.
La Federación Internacional de Fútbol Asociado (Fifa) lo nombró como mejor portero del pasado siglo, además de ser merecedor de la Orden del Mérito de esta organización y miembro del Dream Team del balompié mundial del siglo pasado.
Siempre es bueno recordar a los grandes del pasado, sobre todo en estos tiempos de furia y marketing, donde los íconos históricos suelen quedar relegados en la memoria de la afición.
