
Rey Vicente Anglada vuelve a dirigir el equipo Cuba en Juegos Panamericanos 12 años después de Río de Janeiro 2007, cuando la Isla conquistó su último. Foto: Internet.
El tiempo ha pasado y son ya 12 años desde que la corona del béisbol panamericano fue conquistada por un equipo Cuba, bajo el mando del mismo hombre que los dirige ahora.
En Río de Janeiro 2007, Rey Vicente Anglada, en aquel entonces flamante campeón por tercera ocasión en cinco años con Industriales, era el encargado de asegurar el cetro.
Ahora, el veterano mentor capitalino vuelve al empeño en Lima 2019, pero esta vez con un conjunto muy distinto a aquel que una vez fue monarca en tierras del Gigante Sudamericano.
Quizás parezca una comparación fuera de lugar, pero: ¿quiénes componían ese último equipo campeón? ¿Dónde están ahora? ¿Queda alguien defendiendo los colores de Cuba?
Para los XV Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, los receptores fueron Ariel Pestano y Eriel Sánchez, uno de gran mascota tras el home, el otro menos virtuoso, pero de gran poder ofensivo. Ambos hoy se desempeñan como directores de las escuadras sub.23 de sus provincias.
Comparados a los receptores actuales (Yosvany Alarcón, Yunior Ibarra y Alfredo Fadraga), solo Alarcón podría acercarse a ellos. Y aunque ha mejorado no está al nivel de lo que podrían representar los dos de antaño.
El cuadro no tenía comparación: Alexander Malleta, Eduardo Paret, Alexei Ramírez, Yulieski Gurriel y Luis Miguel Navas cerraban un infield sin parangón para lo que podemos tener ahora, donde resaltan los nombres de dos recientemente retirados y tres que no viven en la Isla.
Yordanis Samón , Raúl González, Carlos Benítez , César Prieto, Yordan Manduley y Jorge Alomá son quienes cierran el candado del equipo de Lima, un grupo fuerte donde se mezclan experiencia y juventud, pero tampoco comparable con los últimos campeones.
Quizás Frederich Cepeda o Yoandry Urgellés eran los únicos que podían repetir por la escuadra antillana, pero uno fue descartado tras integrar la preselección y el otro jamás tomado en cuenta. El tiempo, cruel y despiadado, los dejó fuera, como hizo con Osmani Urrutia y Giorvis Duvergel, mientras Yoennis Céspedes sabemos de sobra que probó suerte en la Gran Carpa de las Grandes Ligas estadounidenses.
Quizás Roel Santos y Yurisbel Gracial puedan ser los referentes, a la espera de cómo reaccionará ante el reto Stayler Hernández.
Norge Luis Vera, Pedro Luis Lazo, Adiel Palma, Yunieski Maya, Norberto González, Elier Sánchez, Aroldis Chapman, y Vicyohandry Odelín eran los lanzadores, y es aquí donde radica la mayor diferencia. Salvo Liván Moinelo, Raidel Martínez y Lázaro Blanco, ningún otro serpentinero llega al nivel de los mencionados.
Cualquiera podría decir que es una comparación que no tiene lugar, pero hay que hacerla. Tenemos que ver lo que teníamos y lo que tenemos y, lo mejor del caso es que, sin llegar el equipo de hoy al 70 por ciento de los de ayer, aún hay posibilidades de recuperar la corona.
Pero se deberá trabajar mucho. Condición de favorito, no existe. Los últimos resultados lo han demostrado. El equipo tiene problemas, sí. Sobre todo a la ofensiva. Y sin marcar carreras no se gana un juego.
Pero con todo esto en contra, el haber llamado a los contratados de Canadá, México y Japón les da mayores opciones de oro, en un panorama en el cual cualquier otro resultado sería un fracaso.
No obstante, regresaremos para ver otros equipos, estos que no ganaron ya, pero igualmente pudieron haberlo hecho, y fueron el reflejo de la pérdida de terreno de la pelota cubana.
