La selección nacional de futsal viaja este sábado a Tegucigalpa, Honduras, donde desde el próximo lunes participará en el Segundo Torneo de Clubs Campeones de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf).
El plantel antillano llegará al certamen con apenas una semana de entrenamiento y muchas caras nuevas en su nómina.
Para la segunda participación cubana en el evento el cuerpo técnico encabezado por Clemente Reinoso convocó a los porteros Nelson Jhonston (SCU) y Yasmani Martínez (CFG), los cierres Andy Baquero (HAB) y Daniel Hernández (CFG), las alas Alejandro Marrero (GRA), Edgar Castillo (GRA), Diego Ramírez (HAB), Lázaro Peña (HAB), Sandy Domínguez (HAB) y Karel Mariño (HOL), además de los pívots Dagoberto Quesada (CMG) y Luis Orlando Jerez (GRA).
A simple vista se nota en este equipo la ausencia de figuras experimentadas que recientemente alcanzaron con La Habana el título del XI Campeonato Nacional de Futsal.
En los círculos más íntimos de la modalidad muy pocos se explican la separación de mundialistas como Ronald Egozcue, Luis Junior Portal y Reinier Socarrás, quienes jugaron a gran nivel el último certamen insular y estuvieron fuera de los problemas internos en el mundial de Colombia.
Poco trascendió del suceso en que se vieron implicados algunos jugadores de la capital cubana (Brenieth Suárez, Jhonet Martínez y Reinier Fiallo) y la dirección técnica del conjunto, pero aquí está el resultado del hecho que llevó a los directivos del fútbol nacional a hablar de la necesidad de “renovar la selección” y “disminuir el número de habaneros en el equipo”.
Sin dudas, una solución a la altura de la capacidad resolutiva de esos que mueven los hilos del futsal en Cuba, pero que atentará contra el rendimiento del seleccionado nacional en Tegucigalpa.
En el torneo a jugarse entre el 21 y el 26 del mes en curso en la nación centroamericana, la mayor de las Antillas bajo el nombre de La Habana forma parte del grupo B junto a Grupo Line Futsal (Costa Rica), Sporting Outlaws FC (Canadá) y el Sidekicks (México).
El otro segmento de la competición lo integran la Universidad Pedagógica Nacional (El Salvador), Fax Futsal (Guadalupe), Soyapango FC (El Salvador) y Elite Futsal (Estados Unidos).
Los dos primeros lugares de cada zona avanzarán a semifinales donde los ganadores pelearán por el título y los perdedores por el bronce.
En 2015 los cubanos terminaron en la cuarta plaza del certamen al caer 2×1 en penales ante el Sidekicks mexicano luego de igualar a un gol en tiempo reglamentario.
Previo a su encuentro por la tercera plaza del torneo el seleccionado nacional archivó derrotas de 1×8 frente al Borussia de Costa Rica (semifinales), y 1×5 ante el Glucosoral de Guatemala (fase de grupos). El único triunfo de los criollos en la lid se produjo en el debut contra el U.E.S. de El Salvador (2×1).
Del equipo que asistió al primer torneo en Guatemala solo sobrevivieron “la purga” los granmenses Alejandro Marrero y Luis Orlando Jerez y el cienfueguero Daniel Hernández. Mientras, Isvén Román pasó a la dirección técnica junto a los habituales de los últimos años, Clemente Reinoso y Freddy Herrera.
Más allá de la participación en el evento y del debut internacional de varios jugadores, poco se espera de la actuación de una selección que muchos califican como la más modesta de la historia del futsal cubano. Esperemos entonces al cierre del torneo para emitir nuevos criterios sobre un tema que tendrá futuras repercusiones.

