
Foto: Roberto Morejón
Historia y deporte se dieron la mano indisolublemente este 10 de octubre, una unión que encuentra su punto de partida desde 1968, fecha que puede considerarse la base de lo que es hoy el deporte revolucionario, con todos y para el bien de todos.
En el día en que comenzó la hazaña libertadora cubana contra el yugo colonial español, fue colofón oportuno el tributo que desde la actividad física se le rindió, al momento que dio la posibilidad de la creación de una Cuba nueva, que tiene en el deporte bastión principal del bienestar de su pueblo.
No existe muestra más poderosa de la integración de cada sector de nuestra sociedad a la práctica deportiva que las carreras populares, por el carácter eminentemente inclusivo que su propio nombre hace valer, razones por las cuales este 10 de octubre, en el municipio que no por coincidencia posee el mismo nombre, se dieron cita habaneros de todas las edades, sexo y raza para realizar una maratón por tan significativa fecha.
A decir de Ismel Chamizo Hernández, director municipal de Deportes en este municipio, la carrera se organizó desde la base con todos los factores deportivos y la propuesta se llevó al Gobierno para la movilización de las direcciones de Educación, de la Central de Trabajadores de Cuba, de la Policía Nacional Revolucionaria y de Salud que influyeron en la logística de la maratón. Además resaltó la labor técnica de los organizadores de Marabana – Maracuba.
La carrera, que marcha por su 45 edición partió a las 9: 00, hora de Cuba, con una distancia de cinco kilómetros. El recorrido tuvo salida en Santa Catalina, frente al Gobierno municipal y la dirección de deportes del municipio, allí mismo se recibió la llegada de los corredores, que como todo el pueblo cubano, realizaron acciones múltiples para rendir tributo al Día de la Independencia Nacional.
