VII Juegos Panamericanos (México, 1975): Cuba se ratifica en el segundo lugar

Teófilo Stevenson logra su primer título Panamericano. Foto: Internet.

Teófilo Stevenson logra su primer título Panamericano. Foto: Internet.

Cada cuatro años Cuba se afianzaba más en la segunda plaza continental. Así aconteció en la cita de 1975. Canadá, histórico en el tercer puesto, veía como los antillanos se consolidaban y de esta forma se alejaban sus opciones de retomar el subcampeonato.

La Ciudad de México fue la segunda parada en la década del setenta, tras la justa de Cali (Colombia, 1971). De manera poco habitual, la lid se efectuó entre el 12 y el 26 de octubre.

México se convirtió, además, en el primer país en repetir como anfitrión y la única ciudad que ha realizado dos eventos continentales en toda la historia. El contexto era favorable para los aztecas, pues tenían la infraestructura creada desde 1968, cuando fueron sede de los  Juegos Olímpicos. Y en 1970 acogieron la Copa Mundial de Fútbol.

Lo curioso es que la ciudad designada para los juegos había sido Santiago de Chile, pero tras el golpe militar de Augusto Pinochet en 1972 la nación sudamericana declinó organizar el evento multideportivo americano.

En total, fueron 33 las naciones que participaron en los panamericanos de México 75 y la cifra de atletas se elevó hasta tres mil 146, quienes pugnaron en 18 deportes.

De vuelta a la actuación cubana, volvieron a sobresalir el atletismo, levantamiento de pesas, boxeo, gimnasia artística, voleibol de sala (ambos sexos), esgrima, tiro deportivo, lucha (libre y grecorromana), béisbol y remos, entre otras disciplinas.

Hubo resultados descollantes como las de Silvio Leonard, ganador de los 100 metros planos, por delante del estadounidense Hasseley Crawford, posteriormente campeón olímpico en Montreal 1976.

También regresaron con cetros dorados Alejandro Casañas (110 con vallas), Lázaro Medina (800 metros), Aleida Alexander (salto largo), Margarita Romero (disco), Dunia Sarría (bala) y Rolando Mendoza (maratón).

Cuba ganó siete de 11 oros disputados en el boxeo, donde Teófilo Stevenson (más de 81 kilogramos) conquistó la corona que le fue esquiva en la justa precedente, cuando finalizó tercero.

También el levantamiento de pesas se destacó con sus 18 metales áureos. En cuatro de las nueve divisiones, los forzudos antillanos obtuvieron las tres medallas en juego. Fueron ellos Francisco Casamayor (52kg), Carlos Lastre (56kg), Rolando Chang (60kg) y Roberto Urrutia (67kg).

Y el listado de encumbrados sería interminable, tal y como sucedió cuatro años más tarde.

En la tabla general de medallas volvió a dominar Estados Unidos con 117 títulos, 82 preseas de plata y 47 de bronce, seguida por Cuba (57-45-32) y Canadá (18-35-38).

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