
Restaurante El Biky. Foto: Internet.
El restaurante El Biky, ubicado en la céntrica esquina de Infanta y San Lázaro, en el municipio Centro Habana, es uno de los mejores ejemplos de cooperativas no agropecuarias que funcionan en el territorio.
La institución, que brinda diversos servicios gastronómicos con una variada oferta, es rectorada por la Empresa de Restaurantes de Lujo y se caracteriza por la excelencia de sus productos, así como por la prestancia de quienes allí laboran.
Según refieren algunos de los vecinos aledaños a la instalación, El Biky colabora con la comunidad y con la bicentenaria Universidad de La Habana, a la vez que acompañan a quienes les solicitan apoyo.
Lo anterior fue constatado por integrantes de la Comisión Permanente de Trabajo de Economía de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Centro Habana, durante una visita al lugar.
La unidad gastronómica es parte de las 27 cooperativas no agropecuarias existentes en la demarcación, que no en todos los casos tienen una óptima organización y planificación de la economía, e incluso hay algunas que no lucen el confort requerido.
Capacitación para el desarrollo económico
Con el objetivo de repasar la Resolución 62 del año 2016, relativa a la normalización de las formas de gestión no estatal, la comisión organizó en fecha reciente un encuentro entre socios, de conjunto con el Centro de Negocios del Comercio Interior, en cuya reunión también estuvieron presentes los responsables de El Biky.
En el encuentro, Mayda Toyo, integrante de esta comisión de trabajo, expresó a la emisora COCO que aunque la mayoría de las cooperativas colaboran de manera altruista con la comunidad, como se demostró el pasado 27 de enero luego del paso del tornado por varios municipios de la ciudad, éstas pueden hacer mucho más en virtud de mejorar la calidad de vida de quienes en su entorno requieran de inversiones.
“No se trata solo de cumplir con lo dispuesto en la resolución”, afirma Toyo, “sino de lograr transformar el entorno donde está enclavada la cooperativa”.
Ejercicios como este son bien oportunos en estos momentos donde la economía cubana incluye sus diversas formas de gestión.
Tal y como lo disponen las necesarias alianzas público-privada, término que desde 1970 se observa en el mundo, las empresas privadas se asocian con la municipalidad para prestar servicios a los ciudadanos.
