“Cocinar” in situ la aplicación de medidas socioeconómicas

Un mal entronizado en la gestión de la esfera empresarial, el sistema presupuestado, y los organismos de la administración central del Estado en Cuba, está en ejecutar las medidas, decisiones y políticas adoptadas, a partir de reuniones, llamadas telefónicas e informes, en vez de hacerlo in situ en el lugar de los hechos, pues vista hace fe, como dice el viejo refrán. (Foto: cubadebate.cu)

Un mal entronizado en la gestión de la esfera empresarial, el sistema presupuestado, y los organismos de la administración central del Estado en Cuba, está en ejecutar las medidas, decisiones y políticas adoptadas, a partir de reuniones, llamadas telefónicas e informes, en vez de hacerlo in situ en el lugar de los hechos, pues vista hace fe, como dice el viejo refrán. (Foto: cubadebate.cu)

Un mal entronizado en la gestión de la esfera empresarial, el sistema presupuestado, y los organismos de la administración central del Estado en Cuba, está en ejecutar las medidas, decisiones y políticas adoptadas, a partir de reuniones, llamadas telefónicas e informes, en vez de hacerlo in situ en el lugar de los hechos, pues vista hace fe, como dice el viejo refrán.

La vida está en la base, donde todo lo que se hace tiene la impronta de las personas, y no en la superestructura-burocrática, como algunos consideran, a juzgar por su proceder. Inmovilismo, desidia, abulia, y frenos apartes, ante los cambios en curso.

Así pensé, cuando el pasado 17 de febrero de 2014 leía en el periódico Granma, órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), el reportaje “Por quién doblan las campanas del desacierto”, relacionado con la venta de equipos de cocción de alimentos -ollas de presión eléctrica, arroceras y de presión convencional; cocina de inducción y su menaje (una cacerola con tapa, una sartén, un jarro y una cafetera)-,en las tiendas comercializadoras en pesos convertibles (CUC) y en la red de comercio minorista en pesos cubanos (CUP) -en Cuba circulan dos monedas actualmente-, mediante el otorgamiento de créditos bancarios a las personas naturales que así lo requieran, según lo dispuesto por el Decreto-ley 289, del Banco Central de Cuba, en vigor desde 2011, y la Resolución número 99, de 2014.

Dicha venta debía iniciarse el pasado 20 de enero de 2014, y sin embargo este tipo de comercialización era prácticamente nula en las tiendas y mercados de La Habana, de acuerdo al recorrido realizado por reporteros del citado diario, para constatar en el terreno la marcha de una de las medidas que se inserta en el programa de reformas económico- sociales, aprobados en el Sexto Congreso del PCC, celebrado en abril de 2011.

El hecho de que solo en tres puntos de ventas se aplicaba la legislación, y que en el resto no estaba emitido el autorizo de la empresa o no se recibía mercancía de este tipo desde hace años, llevó a hacerme la siguiente pregunta -quizás a otros lectores le sucedió, de forma similar-: ¿Cuál era el verdadero papel rector del Ministerio de Comercio Interior (MINCIN) y del resto de las cadenas comerciales en la correcta ejecución de la referida política, cuando desde el 20 de enero de 2014 debía comenzar la venta a través de créditos bancarios en las Tiendas Recuperadoras de Divisas (TRD) de las Cadenas Cimex, Habaguanex y Caribe, y “en la práctica escasas entidades realizaban este tipo de comercialización”?

La venta de equipos de cocción de alimentos debía iniciarse el pasado 20 de enero de 2014 y prácticamente un mes después solo se había aplicado la medida en tres tiendas de la capital. (Foto: granma.cu)

La venta de equipos de cocción de alimentos debía iniciarse el pasado 20 de enero de 2014 y prácticamente un mes después solo se había aplicado la medida en tres tiendas de la capital. (Foto: granma.cu)

A partir de esta última interrogante entré en el terreno de la duda, acerca de que si lo alegado como su verdad por parte de los directivos y empleados de dichas tiendas, era la verdad a media o se mentía flagrantemente a los colegas del diario Granma, y lo confirmó el hecho de que el 12 de enero de 2014, el propio rotativo publicó un trabajo, en el cual informó sobre las sanciones impuestas a 11 directivos y trabajadores de la Corporación Cimex, la Cadena de tiendas TRD Caribe y la Unión de Empresas de Comercio y Gastronomía de La Habana, dado las deficiencias detectadas en la venta a créditos de equipos de cocción. Aunque para ser sincero, no creo que éstos sean los únicos responsables en toda esta historia de incoherencias y desaguisados, que pasan una factura indeseada a la economía y la sociedad, pues todavía la soga suele romperse por la parte más frágil.

La mejor de las calificaciones para el equipo de reporteros de Granma, el cual mediante la investigación periodística impuso a la opinión pública sobre los errores cometidos; y “por eso cada asunto tiene que estar sometido constantemente a las observaciones críticas”, tal como expresó el Presidente cubano Raúl Castro Ruz, en la más reciente reunión del Consejo de Ministros; y dichas “observaciones críticas” han de hacerse, sin excepción de ninguna índole, porque un proceso de reforma como el cubano ha de estar sometido, constantemente, al escrutinio público, si se aspira a llegar a puerto seguro.

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