Contribución territorial impulsa desarrollo sostenible en La Habana

Foto: Internet.

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La contribución territorial para el desarrollo local, gracias al aporte del uno por ciento de empresas provinciales y nacionales, respaldado por la Ley 113 del Sistema Tributario Cubano, ha convertido sueños en realidad.

Los sistemas tributarios modernos establecen una contribución en interés de un desarrollo sostenible que, en el caso de Cuba, se destina a reanimar constructivamente obras de impacto social en cada localidad, por gestión del Consejo de la Administración Municipal en busca de una mayor autonomía.

Además, instituyen que los ingresos que se recauden por este concepto se empleen en la reparación, remodelación o mejoramiento constructivo de instituciones o establecimientos de sectores que producen bienes y dan servicios a la población.

En tal sentido, el 70 por ciento del aporte a la contribución territorial en La Habana durante 2018 se destinó a reparar unidades del comercio y la gastronomía con una alta incidencia social, esfuerzo que se valora y gradece.

La interrogante está en que, si objetivamente era imprescindible utilizar esa cantidad de recursos en unidades del sector empresarial que tienen asignados presupuestos.

Hacer énfasis en este particular llama la atención, si se tiene en cuenta que instituciones como hogares maternos y de ancianos, consultorios del médico y la enfermera de la familia, así como círculos infantiles demandan mayor apoyo de un programa como este que, sin dudas, eleva la calidad de vida de los habitantes de la urbe.

Se trata de buscar un equilibrio que asegure y garantice el destino del financiamiento en obras que más lo necesiten y contribuyan a solucionar planteamientos de los electores recogidos en las asambleas de redición de cuentas a nivel de circunscripción.

En estos momentos, la principal prioridad está en la vivienda y la producción local de materiales de la construcción, sobre todo ahora que la capital cubana se recupera de tan devastador tornado.

Ante tales desafíos, la contribución territorial debe convertirse en una importante fuente de financiamiento de proyectos de desarrollo local que generen ingresos y empleos en un año donde la ciudad arriba a su medio milenio de fundada, y hacer por La Habana, lo más grande es el principal compromiso de los capitalinos.

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