Con la continuidad del diálogo y concertación de políticas públicas, la III Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), confirmó la declaración de una región de paz, unión y esfuerzo, iniciada el pasado año en La Habana.
En esta ocasión, la jornada inaugural permitió al presidente de la República de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, y a los representantes de organizaciones internacionales, coincidir en aspectos relacionados con el compromiso político de los Estados y pueblos, más allá de las fronteras nacionales y en representación de los más de 600 millones de personas estimadas en la zona.
Solís exhortó a trabajar en consenso y avanzar en el tema de lucha contra la pobreza, por la seguridad alimentaria y erradicación del hambre, de acuerdo a un proyecto histórico y político caracterizado por la diversidad y pluralidad de Latinoamérica y el Caribe, también conforme al lema Construyendo juntos que identifica la reunión del mecanismo regional en el país centroamericano.
Un plan de acción solicitado durante la II Cumbre de la CELAC del pasado año en la capital cubana, fue presentado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, siglas en inglés de Food and Agriculture Organization) y ante las delegaciones de los 33 países participantes.
Los cuatro aspectos medulares identifican: La coordinación de estrategias y marcos institucionales; la búsqueda de alimentos para todas las personas y la sugerencia de la agricultura familiar; defender el programa de nutrición escolar y el combate de la obesidad; además de vencer obstáculos por el cambio climático.
El gran desafío de luchar por un futuro sin hambre y pobreza extrema, sitúa a la región en el camino de la integración, por el crecimiento y desarrollo sostenible de los pueblos.
De ahí la importancia de las cifras registradas por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que refiere cómo aún en América Latina y el Caribe existe un 28 por ciento que vive en pobreza y el 37 por ciento de su población es considerada de alta vulnerabilidad.
Asimismo, el organismo dependiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es responsable de promover el desarrollo económico y social de la región, por lo que sus labores se concentran en el campo de la investigación económica y plantea que entre el 2011 y el 2012, hubo un estancamiento del combate contra la pobreza.
Amplios debates interceden para favorecer las políticas públicas por mayor inclusión social, productividad, innovación y tecnología que sugiere hacer un plan para los próximos 10 años, educación que amplíe las posibilidades de trabajo de al menos el 70 por ciento de los estudiantes universitarios, cultura de valores, derechos humanos y nuevas alianzas estratégicas para el desarrollo sostenible.
De esta forma, la III Cumbre de la CELAC también se pronuncia por sistemas tributarios que protejan a los más desfavorecidos, recursos destinados a los servicios públicos de educación, salud y alimentarios, a partir de un balance de las riquezas generadas por cada país de la región, en la unidad que genera sueños para ser mejores.


