Como parte del redimensionamiento de la política económica y social de Cuba, aprobada en la Resolución del Partido y la Revolución, de abril de 2011, la perspectiva de una gestión pública más eficiente para el desarrollo territorial, es un tema de análisis permanente de los gobiernos municipales de La Habana.
En la ciudad, capital de Cuba, la población supera los dos millones de personas, según datos de 2010 de la Oficina de Estadísticas de Cuba, por lo que su mirada está atenta a los cambios que pudieran reportar beneficios, a corto, mediano y largo plazos, de acuerdo a la implementación de las nuevas disposiciones legales para beneficio popular.
Aunque el territorio capitalino ocupa el décimo sexto lugar en extensión entre las provincias con apenas 726,75 kilómetros cuadrados, en la actualidad está constituido por 15 municipios: la patrimonial Habana Vieja, Centro Habana, Plaza de la Revolución, Playa, Marianao, La Lisa, Diez de Octubre, Cerro, Regla, San Miguel, Cotorro, Arroyo Naranjo, Guanabacoa, Boyeros y Habana del Este, de donde el espectro demográfico metropolitano resulta complejo.
Por ello, los residentes en la megápolis caribeña, de acuerdo a la actual distribución, tiene entre sus prioridades, la ejecución de proyectos de perfeccionamiento territorial, a través del liderazgo de los Consejos de la Administración Municipal y su influencia en el cumplimiento y control jurídico en todos los sectores de la producción y los servicios.
Esto posibilitará atender los problemas y urgencias nacionales, pero buena responsabilidad recae sobre la muy poblada capital, donde urge el mejoramiento de las calles, los salideros de agua, alumbrado público, el acceso a los servicios estatales y otras formas contempladas en los lineamientos de la actual estrategia política, económica y social de la Isla, teniendo en cuenta las competencias empresariales y el uso sostenible de los abundantes recursos naturales del país.
Se trata de dinamizar una adecuada estrategia administrativa, más eficaz y productiva, de acuerdo a la mentalidad transformadora que demandan estos tiempos, para el fomento de la inversión, la creación de empleo, sin desestimar el control, planificación y uso eficiente de lo disponible.
La economía mundial sobre la mesa de conversaciones, es un tema recurrente de especial interés para la familia universal del siglo XXI, de la cual forman parte los cubanos, ahora más involucrados en la ejecución de los planes de desarrollo, como eje principal para la sostenibilidad del sistema Socialista, liderado por el Poder Popular y el Estado revolucionario.
