Mariel, Cuba busca socios para su negocio

La Zona Económica del Mariel, primera de su tipo, enclavada en el puerto del mismo nombre, prevé, además de la actividad portuaria, la más importante del país, una plataforma industrial para la importación, elaboración de productos y su venta en el mercado interno o a otros países.

La Zona Económica del Mariel, primera de su tipo, enclavada en el puerto del mismo nombre, prevé, además de la actividad portuaria, la más importante del país, una plataforma industrial para la importación, elaboración de productos y su venta en el mercado interno o a otros países.

Al noroeste de la capital cubana, en la joven provincia de Artemisa, se levanta la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), puerto del mismo nombre, que en 1980 cobrara fama internacional, con el éxodo de miles de cubanos hacia los Estados Unidos, tras los sucesos ocurridos en la Embajada de Perú en La Habana, donde un grupo de personas penetraron por la fuerza, luego de asesinar al agente policial Pedro Ortiz Cabrera, custodio de dicha sede diplomática.

Treinta y tres años después de aquel acontecimiento, Mariel vuelve a hacer noticia en el ámbito nacional e internacional, pues allí se asienta, en un área de 465 kilómetros, la primera Zona Especial de Desarrollo de Cuba, cuyas primeras instalaciones deben quedar inauguradas en enero de 2014, tras un proceso inversionista ascendente a unos 900 millones de dólares, creados a partir de fondos brasileños y cubanos. La parte constructiva corre a cargo de la Asociación Económica Internacional, compuesta por la empresa cubana Quality y la brasileña COI.

La ZEDM dispondrá de una amplia infraestructura: moderna terminal de contenedores en la bahía de aguas profundas con capacidad para buques de gran calado, autopistas, ferrovías, rápida conexión con varios aeropuertos, redes eléctricas, de agua y telecomunicaciones.

Tras la aprobación por el Consejo de Estado del Decreto Ley 313 sobre la ZEDM, emitido el 19 de septiembre de 2013 por la Gaceta Oficial de la República, y que entró en vigor el primero de noviembre del actual año, Cuba emprendió una “fuerte ofensiva” por parte de sus organismos encargados del comercio exterior y la inversión extranjera- por ejemplo, en la Feria Internacional de La Habana, que se celebra del 3 al 9 de noviembre de 2013-, en “búsqueda” de socios foráneos para este negocio, que forma parte de la política económico-social aprobada por el Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), celebrado en abril de 2011.

Se trata de un programa de 313 reformas- conocidas aquí como Lineamientos-, y que en el número 103, promueve “la creación de Zonas Especiales de Desarrollo que permitan incrementar la exportación, la sustitución efectiva de importaciones, los proyectos de alta tecnología y de desarrollo local, así como generar nuevas fuentes de empleo”.

Cuestiones claves a tener en cuenta y a observar

Hay cuestiones que habrá que observar en este colosal empeño. Digamos cómo se materializará la política cubana para la inversión extranjera en este polígono de ensayo que constituye la ZEDM para el establecimiento de otros espacios similares en la Isla. También habrá que observar el desempeño de las instituciones encargadas de la ZEDM, al igual que la sabiduría, habilidad y emprendimiento de los inversores extranjeros y nacionales.

Considero que hay algunas cuestiones que resultan claves para aspirar al éxito en esta ZEDM, los tratamientos y regímenes dirigidos a hacer más atractiva posible la participación de empresas extranjeras y nacionales, con beneficios e incentivos, que permitan a las entidades encontrar allí una oportunidad de crecimiento, expansión y desarrollo, mediante el fomento de empleo, sin afectar el medio ambiente.

Tanto las personas naturales como jurídicas tienen que encontrar en la ZEDM un tratamiento aduanero especial, tal como se ha dicho por las autoridades cubanas, al igual que regímenes favorecedores en las áreas tributarias, de seguros, y monetaria y bancaria, entre otros.

Las citadas cuestiones, garantizarán a la Isla no pocos socios, dentro y fuera de frontera, para este vital y decisivo negocio, llamado a convertirse en la puerta de entrada y salida del comercio exterior cubano.

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