Para que el nuevo salario no entre por un bolsillo y salga por el otro

Foto tomada del blog Razones de Cuba.

En fecha reciente comenté en este sitio web el regocijo de los trabajadores del sector presupuestado con el cobro del primer salario, luego del incremento anunciado a finales de junio y efectivo este mes de agosto.

Pero para bien de todos, el incremento salarial no vino solo, llegó acompañado de la regulación de los precios mayoristas y minoristas para las entidades estatales y las formas de gestión no estatal y no solo en La Habana, sino también en el resto del país.

La resolución 302 del 2019 “establece regulaciones para los precios de venta de los trabajadores por cuenta propia, las cooperativas no agropecuarias, cooperativas agropecuarias, de créditos y servicios, unidades básicas de producción cooperativas, y otras formas de gestión no estatal”.

Además, a través de ella se prohíbe el incremento de los precios y tarifas de productos y servicios con destino a entidades del Estado y a la población.

Muy a lo cubano y según expresión popular, “en Cuba todo está legislado”, lo cierto es que, en la práctica, resulta realmente difícil hacer cumplir las leyes y regulaciones establecidas en la sociedad cubana, y ahora me refiero de forma directa a aquellas que tienen que ver con los precios topados en la comercialización de productos agropecuarios y la transportación privada de pasajeros.

¿Por qué no darse cuenta o reconocer que estas medidas son para bien colectivo, qué son más quienes se satisfacen con ellas que los otros, por qué prevenir de una inspección, un control o una inspección técnica de un vehículo que puede hasta provocar un accidente?

El Estado cubano ha dispuesto a favor del pueblo, ahora corresponde a este último, de conjunto con las instituciones establecidas a tales efectos, defender la legislación con los derechos que nos otorga la Constitución de la República.

Impedir que el esfuerzo realizado no sea en vano es responsabilidad colectiva, es el llamado del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel, a pensar como país, a dar la batalla por el orden y contra quienes solo piensan y les interesan sus ganancias personales.

Es importante estar informado, conocer los precios de los diferentes servicios, saber a dónde dirigirse para formular una queja o denuncia, confiar en las instituciones y en los mecanismos establecidos a tales efectos, y proceder con prestancia reitero, en defensa de nuestros derechos.

Es momento de no bajar la guardia y luchar porque en Cuba prevalezca el orden y la institucionalidad en contra de unos pocos que insisten en violar lo legislado, es la única forma de que el nuevo salario no entre por un bolsillo y salga por el otro.

Fuentes consultadas: Los sitios web Cubadebate y Granma

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