Política tributaria como contribuyente social en Cuba

En el propósito de lograr mayor eficiencia en el proceso de recaudación, los cubanos asisten hoy a una etapa de concientización, en pos de la nueva estrategia económica de política tributaria, como importante contribución al saneamiento de la economía y a proyectos de trascendental impacto social.

En el propósito de lograr mayor eficiencia en el proceso de recaudación, los cubanos asisten hoy a una etapa de concientización, en pos de la nueva estrategia económica de política tributaria, como importante contribución al saneamiento de la economía y a proyectos de trascendental impacto social.

La Ley 113 del Sistema Tributario cubano entró en vigor a inicios de este año, en conformidad a la responsabilidad social de la población y de las entidades del país, protagonistas del valor cívico de contribución al sostenimiento de los gastos sociales.

De acuerdo a lo legislado, la aplicación gradual, flexible y adecuada de los tributos e impuestos, ratifica los principios de la imposición de pagos, sin desestimar la capacidad económica de personas e instituciones que en Cuba contarán con las previsiones de la Ley Anual del Presupuesto.

El master en ciencias Reinaldo Alemán, vicejefe de la Oficina Nacional Tributaria (ONAT) en audiencia pública reciente explicó que entre los 19 tributos vigentes, este año deberán cumplirse una docena de estos, relacionados con los ingresos personales, los servicios, ventas, transporte terrestre, propiedad de embarcaciones, por la fuerza de trabajo y por la explotación de los recursos forestales.

Como principio de perfeccionamiento para fomentar la cultura tributaria, la ley también velará por fortalecer los mecanismos de control fiscal que aseguren el cumplimiento de las obligaciones tributarias, así como la preservación y uso racional de los bienes y los recursos del Estado, tal y como se explica en el documento base de los lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución.

Cada impuesto tiene fecha de pago en las oficinas bancarias y cada contribuyente tiene la responsabilidad de inscribirse en la ONAT, para asegurar el éxito del mecanismo de recaudación y control, informó Alemán.

El régimen simple establecido en 93 actividades, requiere el pago de una cuantía mensual por concepto de impuestos, sin tener que hacer declaración jurada.

Sobre la base de la planificación de proyectos sociales en cada territorio, la nueva ley estimula también la conducta de los contribuyentes, a partir de regímenes especiales en el sector agropecuario para favorecer su desarrollo, mientras exonera del pago de impuesto durante tres meses a los que se iniciaron este año como trabajadores por cuenta propia.

En el propósito de lograr mayor eficiencia en el proceso de recaudación, los cubanos asisten hoy a una etapa de concientización, en pos de la nueva estrategia económica de política tributaria, como importante contribución al saneamiento de la economía y a proyectos de trascendental impacto social.

 

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