
Unidad Básica de Producción Cooperativa Guamuta, municipio de Colón, en Matanzas, cultivo tapado de lechuga. Foto: Agustín Borrego Torres.
El Grupo Empresarial de Cultivos Varios (GECV) de Cuba fortalece las exportaciones de cítricos y frutales, conforme a la estrategia de lograr mayor seguridad al consumidor de alimentos orgánicos en el mundo.
Unidos en un mismo propósito, los investigadores, productores y empresas comercializadoras, pertenecientes al Ministerio de la Agricultura de la isla del Caribe, multiplican su quehacer de procedimientos más naturales que evitan la contaminación de los alimentos por productos sintéticos como pesticidas, herbicidas y fertilizantes artificiales.
De ahí la importancia del alimento orgánico que se integra a los proyectos aplicados hoy como parte de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, mediante la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (Anap) que trabaja con los miembros de las 206 cooperativas de avanzada y los pertrecha de nuevos sistemas de riego, mini- industrias y otros recursos para incrementar la producción de frutas para la exportación.
Así por ejemplo, en la actualidad son apetecibles en Europa los jugos simples orgánicos de naranja, a partir de operaciones comerciales realizadas luego de cumplir con rigurosas normas internacionales acreditadas en Suiza, que incluyeron la certificación de cada una de las plantaciones, los productores y la empresa Industrial Ceballos, en la provincia de Matanzas, donde se procesa.
Cuba invierte talento, tiempo y financiamiento en proyectos para la exportación de productos agroecológicos, que se insertan entre las estrategias del sector para obtener divisas, aunque existen obstáculos por superar debido al bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos desde hace más de cinco décadas.
Leonardo Martínez López, director del programa de la mini industria en el GECV, confirma que el movimiento de agricultura orgánica surgió en 1940 como respuesta a la industrialización de la producción agrícola denominada revolución verde y hoy es una industria muy regulada, que en países como Japón, Canadá y la Unión Europea requiere certificaciones especiales para poder comercializar sus productos.
Aunque actualmente existen solo unas100 hectáreas de naranja orgánica, este año comenzó la tramitación para exportar aguacate orgánico como un nuevo renglón exportable de la nación antillana, gracias al aval dado por la Unión Europea a la Empresa Citrícola Sola, donde ahora igualmente se aplican las normas establecidas para el fruto originario de México y Centroamérica.
