Las relaciones económico-comerciales entre Cuba y China, uno de cuyos símbolos nacionales son el ave llamada tocororo, el cual lleva en sus plumas los colores de la bandera patria, y la impresionante imagen del dragón, respectivamente, resultan mutuamente ventajosas.
China es actualmente el segundo socio comercial de la Isla-condición que ostenta hace alrededor de una década-, después de Venezuela, y el gigante asiático tiene en Cuba el primer socio comercial en el Caribe.
En el Acta Final de la Vigésimo Quinta Sesión de la Comisión Intergubernamental Cubano-China para las Relaciones Económico-comerciales, celebrada en La Habana en septiembre de 2012, se destacaron los resultados positivos del trabajo conjunto en el área comercial.
En esta última sobresalen la inversión y la cooperación, así como las ramas biotecnológica; de informática y comunicaciones; transporte; energía renovable y agricultura, entre otras.
En esa ocasión, en presencia de Chen Deming, ministro de Comercio de China, Ricardo Cabrisas Ruiz, Vicepresidente del Consejo de Ministros, se refirió al cumplimiento estricto de las obligaciones financieras de Cuba adquiridas con China, incluidos las derivadas del reordenamiento de los pagos de la deuda comercial, tanto asegurada como no asegurada.
Cuba y China desarrollan un proyecto conjunto en el campo de la biotecnología, desde hace más de 10 años, cuya expresión está en la empresa Biotech, que opera en el país asiático.
La colaboración conjunta sino-cubana permitió la apertura en China de la Empresa Mixta Changchun Seber Biological Technology Co., en la provincia de Tilín, para producir la vacuna Hib contra el Hemophilus Influenzae, una bacteria que en los primeros años de vida ocasiona enfermedades infecciosas graves en el cerebro y los pulmones.
En el año 2010, el comercio bilateral entre Cuba y China ascendía a más de mil 830 millones de dólares, y las proyecciones hasta el año 2016, están dirigidas a ampliar dicho intercambio y las inversiones conjuntas en sectores priorizadas por los respectivos planes quinquenales como salud, biotecnología y agricultura, entre otros.
