
El Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, llamó la atención en torno a la compleja situación internacional, con el recrudecimiento del bloqueo y la persecución financiera. Foto: José M. Correa/Granma.
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel, asistió este miércoles al balance anual del Sistema Bancario y Financiero, donde se analizó la gestión de la entidad en el 2018.
“Existe una relación imprescindible entre los servicios bancarios y la economía interna, la cual debe centrarse en los financiamientos a las cadenas productivas, el papel más activo de la banca comercial con aquellas empresas que no acudan a créditos, y el apoyo al combate contra el desorden en el depósito de efectivo. Y en cuanto a la población, hay que simplificar trámites, colas, ampliar la bancarización, y preparar a las personas para el uso de esos servicios”.
Así lo consideró el jefe de Estado en la mayor de las Antillas durante la reunión, en la cual fueron planteadas, asimismo, las prioridades de trabajo para el año en curso.
Díaz-Canel llamó la atención en torno a la compleja situación internacional, con el recrudecimiento del bloqueo y la persecución financiera, y volvió a alertar sobre los peligros que entraña la actual escalada imperialista para implementar una plataforma de restauración capitalista y neoliberal y liquidar los procesos progresistas y de izquierda.
No han sido aislados, dijo, los procesos llevados a cabo en Argentina, El Salvador, Brasil, y los ataques a los proyectos de Nicaragua, Bolivia y Venezuela.
Ante ese escenario, afirmó, “existen dos grandes prioridades: la defensa del país y la batalla económica. No obstante, en medio de amenazas, seguimos avanzando con firmeza”.
Y en ese avance es válido reconocer, en palabras del Presidente cubano, la importancia del sistema bancario en la implementación de las políticas monetaria, financiera y crediticia, así como el papel decisivo que debe desempeñar en la ampliación del camino hacia el comercio electrónico.
También dialogó sobre la necesidad de una administración pública más eficiente que transmita confianza, de cara a las personas naturales, el sistema empresarial, el sector no estatal, los inversionistas, e insistió en el desarrollo eficaz de la política de cuadros.
Habló entonces de la necesidad de crear ambientes de trabajo favorables, que permitan la concreción de las aspiraciones profesionales, en especial de los jóvenes, que faciliten la superación, cual estrategias para enfrentar el éxodo de personal calificado, sin obviar, claro está, las motivaciones salariales.
Los funcionarios, en cada uno de los sectores, pero sobre todo en este, coincidió Díaz-Canel, deben distinguirse por la honestidad, la sensibilidad para atender los problemas de la población y la cultura del detalle. Eso impacta, sin dudas, en la calidad de los servicios, que deben llevarse a cabo con menos burocracia.
Insistió, igualmente, en el valor de la comunicación social en su desempeño, en el desarrollo de estrategias que fomenten una cultura sobre los servicios bancarios y sus ventajas e incentiven el uso de los instrumentos bancarios por el sector empresarial.
En su intervención, el mandatario de la nación caribeña puso hincapié en la trascendencia de continuar desarrollando, por un lado, el gobierno electrónico, con la informatización de los procesos internos y de servicios a la población, y por otro, el comercio electrónico, con la bancarización de los servicios, proceso que puede contribuir al ordenamiento del sector no estatal.
Y tampoco pasó por alto el impacto de la investigación científica, en la búsqueda de soluciones innovadoras. De ahí la valía de las alianzas con los centros de estudio y las universidades.
“La economía hay que desarrollarla con ciencia; la modernización de la actividad bancaria lleva ciencia”, subrayó.
La batalla ética contra la corrupción fue otro tópico abordado con vehemencia por Díaz-Canel, al tiempo que resaltó la necesidad de fortalecer el enfrentamiento ante posibles manifestaciones de lavado de activos, negocios ilícitos, sobornos, relaciones indebidas con clientes nacionales o extranjeros, el sector no estatal, falsificación de documentos, malversación…
El Presidente cubano comentó, de igual modo, sobre los desafíos que, en materia legislativa, supone la aprobación de la Constitución, hecho que constituyó una gran victoria del pueblo.
En el texto, recordó, se reconoce la autonomía municipal, lo que implica un mayor despegue de los proyectos de desarrollo local, asunto que conlleva un tratamiento financiero, por lo que las instituciones bancarias deben ganar protagonismo en los territorios.
Destacó la necesidad de respaldar financieramente, pese a las limitaciones, procesos económicos importantes como los encadenamientos productivos con las exportaciones, la inversión extranjera, el turismo y la sustitución de importaciones. Y convocó al sistema bancario a apoyar en el cierre de los ciclos de las exportaciones con el cobro oportuno.
Hay que generalizar las buenas prácticas, añadió. “Estamos en tiempos difíciles, pero trabajamos con firmeza, optimismo y fe en la victoria. Tenemos el deber y el pueblo tiene el derecho de apoyar, con resultados, la victoria del referendo. Vamos a seguir adelante”.
Tomado de: Granma
