
Unificar la moneda es un paso obligatorio para sanear la economía nacional, pero de carambola puede crearse incomodidad cuando el proceso no va acompañado de la información necesaria. (Foto: vanguardia.co.cu)
Si hasta hace unos meses el cuc era la moneda reina en Cuba, por su valor de cambio, resulta que tras el anuncio a finales de 2013 de que se comenzaban a dar los pasos para la unificación monetaria, el peso cubano convertible ha comenzado a ser rechazado por muchos, sobre todo por los cuentapropistas.
Tras meses de poca o nula información sobre el tema, las especulaciones entre los cubanos han ido creciendo, al punto de que hay quienes ya saben que la moneda que se queda es el peso cubano existente, y hasta aseguran que el cambio estará entre 10 y 15.
Le escuché decir a un vecino el otro día con tremenda seguridad que el nuevo papel moneda se está imprimiendo en China. Y entre los interlocutores alguien dijo con esa sabiduría popular presente en cualquier esquina de barrio, que era lógico, porque el peso cubano actual era muy malo y muy fácil de falsificar.
Pero todo no pasa de puras especulaciones, porque en concreto no se sabe nada. Que no se haya filtrado nada puede ser un síntoma de que no va a pasar nada en el futuro inmediato; pero, por otro lado, tampoco quiere decir que el cambio del papel moneda no pueda ocurrir de un día para otro, como ha sucedido en otras ocasiones.
Mientras crece la expectativa, en la cotidianidad de esta isla con dos monedas, se ha establecido un terror masivo al cuc. Si hasta hace unos meses los trabajadores por cuenta propia y hasta vendedores de establecimientos estatales sin autorización para ello, aceptaban sin reparos las dos monedas, hoy muchos niegan el cuc, como si apestara.
¡No, ya eso no lo aceptamos aquí!, te dicen de un día para otro, como si de pronto ya no les interesara. Y si no tienes un peso cubano en la cartera te ves en la obligación de cambiar, o no comprar.
Al final se suma otra molestia para el cliente cubano; pues aceptar el cuc era una posibilidad para quienes no tenían el tiempo o la paciencia de hacer la cola en las casas de cambio de CADECA. Y aunque era desventajoso, pues la mayoría lo equiparaba a 23 y no a 24 (como es el cambio oficial), muchos lo preferían con tal de adquirir el producto o recibir el servicio.
Pero ahora se siguen sumando quienes no quieren el cuc ni a 23. Así, mientras algunos establecimientos estatales se abren a las dos monedas, parece que el sector cuentapropista se cierra a una de ellas, a la que creen que desaparecerá.
Detrás de esta actitud está el miedo a perder lo ganado, a tener en las manos una moneda que de un día para otro perderá su valor y será solo papel.
Unos años atrás era al revés; recibir unos pocos cuc era el sueño dorado de cualquier trabajador y tener una cuenta en cuc un signo de alto status. Hoy muchos de quienes aún reciben estimulación en cuc ven tambalearse sus economías.
Parece que antes de que sea eliminado el cuc de la economía nacional, si es que resulta ser el eliminado, ya hay quienes lo empezaron a eliminar por cuenta propia de sus economías, por si acaso.
Por supuesto, que dentro de los propósitos de la reunificación monetaria no está crear malestares como este en la población. Unificar la moneda es un paso obligatorio para sanear la economía nacional, pero de carambola puede crearse incomodidad cuando el proceso no va acompañado de la información necesaria.

Amigo peridosta, ya se ha anunciado OFICIALMETE por el compañero Marin Murillo que es el peso cubano el que prevalecerá, hace usted un artícul o muy interesante , pero deja una duda que ya nadie tiene en Cuba. Debiera usted ver las intervenciones del compañero Murillo en la Asamblea Nacional que son transmitidas por Tv. Gracias
Amiga, gracias por su comentario. Escuché como usted lo que dice Murillo… no dice mucho… tras escucharlo me quedan las mismas dudas… la gente tiene las mismas dudas, incluidos los economistas… De todas maneras esto lo escribí antes de que él hablara en la Asamblea… le pregunto… ¿dijo Murillo cuándo será él cambio? ¿Dijo que se quedaba el mismo billete que hay en circulación? solo dijo algunas cosas muy generales que todos sabemos: se queda el peso cubano… no hay solvencia en el país para que el cambio sea uno por uno… todo comenzará por el sector empresarial… el cambio en el sector empresarial es uno por 10… se controla ma emisión de billetes (esto me parece muy bien)… pero sigo con muchas dudas amiga Odalis, muchas, como la gente que inspira mis comentarios, a quienes escucho en las colas, en la calle…