La doctora Ena Elsa Velázquez Cobiella, ministra de Educación, insistió recientemente ante directivos provinciales, municipales y directores de escuelas presentes en Pedagogía 2015, en la necesidad de utilizar todos los espacios que potencien la formación laboral de los estudiantes.
Resulta este uno de los objetivos de las adecuaciones que desde el mes de septiembre del pasado año, bajo el amparo de la Resolución Ministerial 186, se materializan en los más de 10 mil centros educacionales cubanos.
En el encuentro Por la unidad de los educadores, que continúa sus sesiones en La Habana, Andrés Díaz Pérez, joven director de la Secundaria Básica Protesta de Baraguá del municipio Boyeros, expuso su experiencia, relacionada con la conformación de 21 círculos de interés en el que participan los estudiantes motivados por los saberse que estos permiten.
El plantel dispone de un taller de educación laboral, laboratorios de química, física y biología a donde acuden los estudiantes aficionados a la investigación en el tiempo de actividades extracurriculares, aparecidas gracias a la flexibilización del horario escolar.
Díaz Pérez se refirió asimismo al interés que suscita en algunos alumnos la labor de la Grupo Empresarial LABIOFAM, especializada en productos orgánicos contra los agentes biológicos y la línea de productos de VIDRIAL, entidad donde se confeccionan ventanas de aluminio.
A todo esto se une el empeño de padres que dan a conocer la bondad de oficios como la albañilería, plomería, electricidad, la zapatería y tornería, entre otros.
Todas estas acciones se logran -afirma el director de la Secundaria Básica Protesta de Baraguá- a través de la firma de convenios entre la escuela y los centros de producción y servicios antes mencionados y los padres, quienes se convierten en instructores.
Con la puesta en práctica de la Resolución 186 se tiene en cuenta la relación entre la diversidad y la unidad, pues en un aula de 35 alumnos no todos pertenecen al mismo círculo de interés, sino que participan en aquel por el que sienten mayor afinidad o motivación.
Para Andrés Díaz, autor del trabajo Actividades para trabajar el proyecto Identidad, resulta importante el diagnóstico de la comunidad que logre hacer el director y su claustro, no se trata – afirmó- de tener círculos de interés por el simple hecho de contarlos, se hace necesario estudiar el entorno en que está ubicada la escuela y los interés motivacionales de los estudiantes.

