
Momentos del discurso del Comandante en Jefe Fidel Castro el 22 de diciembre de 1961. Foto: Internet
La Campaña Nacional de Alfabetización de 1961 constituyó un acontecimiento inédito en América Latina, que sentaba las bases para el posterior desarrollo educacional de la Isla y la situó en ese indicador, entre los países más desarrollados del mundo.
Participaron unos 100 mil brigadistas, la mayoría adolescentes, así como, maestros populares y obreros: todo un pueblo que se dio por entero a la tarea de cumplir la promesa de Fidel Castro en las Naciones Unidas de que en un año Cuba eliminaría ese flagelo.
Lo prometido se cumplió cabalmente, ya que hasta en los lugares más apartados de la Isla llegó la luz del saber que permitió a un millón de cubanos salir para siempre de la ignorancia.
Se devolvió la esperanza a los iletrados de tener una nueva vida a partir de entonces, por lo que muchos de ellos continuaron superándose para alcanzar el sexto grado, y posteriormente el noveno.
El 22 de diciembre de 1961 en un histórico y multitudinario acto celebrado en la Plaza de la Revolución José Martí de La Habana, se izó la bandera que declaraba a Cuba Territorio Libre de Analfabetismo. Los brigadistas Conrado Benítez se sentían motivados y felices por la misión cumplida.
A la vuelta de unos años, la Isla alcanzó un desarrollo educacional que le permitió solidarizarse con aquellos países que tenían gran parte de su población analfabeta, y a través del método cubano de alfabetización Yo, si Puedo desarrolló con excelentes resultados, una obra sin precedentes al llevar la luz del saber a millones de personas en más de 30 países del mundo.
“Yo, si puedo” nació el 28 de marzo de 2001 cuando le encomiendan a la destacada pedagoga cubana Doctora en Ciencias Pedagógicas Leonela Relys, junto a otros educadores cubanos, crear una cartilla de alfabetización de no más de cinco páginas que combinara las letras y los números.
Lo emplearon con éxito, entre otros, Argentina, Venezuela, México, Ecuador, Bolivia, Colombia, Haití, Paraguay, Brasil, Nicaragua, Mozambique, El Salvador, Guatemala, Guyana, Timor Leste y Sudáfrica, entre otros.
En la República Bolivariana de Venezuela, se contó con el apoyo financiero del gobierno del Presidente Hugo Chávez, y la entusiasta participación del pueblo; se alfabetizaron un millón de personas en cinco meses y 27 días en las 34 lenguas y etnias que existen en el país. La nación se declaró libre de analfabetismo e incentivó a la continuación de los estudios a todos los que lo desearan.
El Método recibió el Premio Alfabetización 2006 Rey Sejong de la UNESCO, otorgado al IPLAC (Instituto Pedagógico Latinoamericano y del Caribe de Cuba), por la promoción del sistema de alfabetización tan exitosamente aplicado en numerosas naciones.
El Programa existe también en sistema Braille, para sordos y personas con problemas intelectuales leves, y su objetivo es el desarrollo integral de las personas. Desde sus comienzos fue concebido con un carácter internacionalista, en especial, latinoamericanista, y preparado para ser adaptado a diferentes realidades sociales, lenguas y culturas originarias.
La Campaña Nacional de Alfabetización de 1961 creó las bases para contar actualmente con más de un millón de profesionales que brindaron todos estos años su aporte en diversas esferas del país, contribuyendo a su desarrollo. A partir de ese momento Cuba devino en una gran escuela.

