
Alumnos de la enseñanza primaria en Cuba. Foto: Periodico Vanguardia
A solo un mes del inicio del curso escolar 2016-2017, los profesores jubilados comparten sus conocimientos en las universidades de Cuba, como parte de una estrategia del Ministerio de Educación Superior (Mes) que responde a una prioridad de la Revolución.
La experiencia compartida desde el año pasado se incrementa con más de 600 catedráticos incorporados a las diferentes aulas de enseñanza superior en el país, no solo como partícipes del proceso de transformaciones del nuevo modelo socio-económico y del avance científico- tecnológico actual, sino también en reconocimiento a su experiencia.
En primera instancia, es oportuno destacar el desempeño de quienes transmiten su oficio y didáctica con la seguridad de vivencias edificantes, gracias a la oportunidad dada por el Consejo de Ministros en 2014, la cual propicia que hoy estén mejores conformados los claustros universitarios con la labor de los jubilados y la remuneración independiente a su pensión.
Fortaleza de la educación superior: los pedagogos son útiles y respaldados económicamente por la legislación cubana, de acuerdo a lo publicado en la Gaceta Oficial Extraordinaria número 35 y con tratamiento diferenciado del régimen de seguridad social, a fin de cumplir con uno de los objetivos incluidos en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido.
De esta forma, la docencia universitaria en la isla es reforzada y adopta nuevas formas de acceso público, a partir de los cursos regulares, por encuentros y a distancia, que identifican a los diferentes grupos de estudiantes interesados en adquirir su diplomado de enseñanza superior para luego incorporarse a nuevas tareas de la sociedad.
De ahí la importancia de los pedagogos veteranos en el propósito de transferir vida por medio de sus conocimientos a los futuros graduados y a los noveles docentes de la Revolución cubana.
