
El Master Alfonso Pérez señaló que la disciplina de Educación Laboral está dirigida al desarrollo del amor por el trabajo de los alumnos, hábitos laborales y conciencia de productores. (Foto: sierramaestra.cu)
En el actual curso escolar que finalizará por estos días, se le dio prioridad a la asignatura de Educación Laboral. En el objetivo desempeñó un papel importante la preparación de los docentes, a través de clases demostrativas que resultaran atrayentes, para incentivar en los estudiantes el amor por el trabajo.
El Master Alfonso Pérez, es el metodólogo nacional de la enseñanza primaria en el Ministerio de Educación, que atiende el sector rural y el Plan Turquino.
Pérez comentó que de gran utilidad resultan los talleres que se realizan en lugares apartados, donde se les da la oportunidad a cada escuela de ajustar los programas de estudios, para que los estudiantes se adiestren en la confección de artículos de utilidad para la escuela y la comunidad, que contribuirá a alcanzar un mayor desarrollo de sus habilidades manuales.
Indicó que la disciplina está dirigida al desarrollo del amor por el trabajo de los alumnos, hábitos laborales y conciencia de productores. “En cada escuela primaria de la Isla, se lleva a cabo desde tercero hasta sexto grados un acercamiento con aquellos oficios que sobresalen en las comunidades como más necesarios, y los estudiantes se acercan a estos a través de los círculos de interés, turnos de formación vocacional y visitas a centro aledaños a la institución docente.
Alfonso Pérez mencionó también la importancia que se les da igualmente a los huertos escolares, a los que acuden los estudiantes dos veces a la semana; allí aprenden a cultivar y cosechar ellos mismos los vegetales que consumen y a alimentarse de forma saludable.
José Martí el más universal de los cubanos en sus consideraciones sobre el papel formador del trabajo en las nuevas generaciones afirmó que “ventajas físicas, mentales y morales vienen del trabajo manual. El hombre crece con el trabajo que sale de sus manos. El que debe su bienestar a su trabajo o ha ocupado su vida en crear y transformar fuerzas, y en emplear las propias, tiene el ojo alegre, la palabra pintoresca y profunda, las espaldas anchas, y la mano segura”.
Las anteriores son razones importantes que avalan el hecho de que en la Mayor de las Antillas se educa a las nuevas generaciones en el amor por el trabajo.

