La habanera escuela especial Dora Alonso, a la cual asisten niños que reciben tratamiento al autismo, exhibe actualmente resultados muy positivos en el tratamiento a ese trastorno y en la integración social de los estudiantes.
Este centro tiene carácter de tránsito, por ello los menores que han sido diagnosticados con autismo, hasta los siete años asisten a la Dora Alonso, en tanto a partir de los ocho pasan a la Cheché Alfonso, centro que da continuidad a los infantes egresados de la Alonso, donde se introducen diferentes talleres para manualidades y artes plásticas.
Ambas instituciones forman parte del modelo público educativo cubano de atención a las personas con este padecimiento y de estimulación temprana a niños con necesidades educativas especiales.
Los menores atendidos en la Dora Alonso, institución cercana al Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez, de gran experiencia en el diagnóstico y tratamiento para autistas, van de excursión a Expocuba, al Zoológico Nacional o a la Feria del Libro de La Habana, con el doble propósito de que aprendan a comportarse en público frente a personas desconocidas y fomentar la interacción de la sociedad hacia ellos.


